La considera insuficiente

El BCE, preocupado por la nueva ley para rescatar los bancos irlandeses

El Banco Central Europeo (BCE) mostró preocupación por algunos aspectos de la nueva ley del Gobierno irlandés para estabilizar el sistema bancario de Irlanda ya que podrían llevar al BCE a tener pérdidas en las garantías que acepta para prestar liquidez.

La entidad monetaria europea dijo en una opinión publicada recientemente que "el BCE tiene serias preocupaciones por que el proyecto de ley es insuficientemente legal respecto a una serie de asuntos críticos para el Eurosistema".

Añadió que la ley debería tener más en cuenta los derechos del Banco Central de Irlanda como acreedor de los bancos irlandeses.

Además, el proyecto de ley debería mencionar explícitamente la independencia del Banco Central de Irlanda.

El BCE espera que las autoridades irlandesas reaccionen con las medidas adicionales necesarias a su opinión sobre el proyecto de ley.

La entidad monetaria europea observa en el proyecto de ley, necesario después de que Irlanda recibiera el paquete de rescate de la Unión Europea (UE), del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del BCE, problemas notables para los derechos del Eurosistema.

En concreto, el BCE señala incertidumbre en aspectos legales de las garantías que los bancos comerciales irlandeses han presentado para conseguir liquidez del programa de asistencia de liquidez de emergencia (ELA según sus siglas en inglés).

El BCE teme no poder recuperar el dinero que ha prestado a los bancos comerciales irlandeses en caso de que éstos no devuelvan la liquidez y tenga que usar los activos que han ofrecido como garantía.

El banco europeo menciona problemas de incertidumbre legal relacionados con "el alcance de los derechos de garantía de bancos centrales dados como garantía frente a ELA".

La incertidumbre del BCE se extiende a los derechos del Banco Central de Irlanda, el BCE y otros bancos centrales del Eurosistema.

El BCE espera que los derechos de los bancos centrales no sean dañados y que la independencia del Banco Central de Irlanda no sea perjudicada por cláusulas de la nueva ley.

Además, debe asegurarse que no se cuestiona la prohibición de que un banco central financie la deuda estatal.

El BCE hizo hincapié en que "cuando se adopten medidas para manejar la crisis financiera, los Estados Miembros deberían actuar de una manera coordinada para evitar diferencias significativas en la implementación nacional que tengan un efecto contra-productivo, que pueda suponer distorsiones en los mercados bancarios globales".

"Es crucial asegurar la consistencia con la gestión de liquidez y el marco operacional del Eurosistema", según el BCE.

El Parlamento irlandés aprobó la semana pasada una nueva legislación para acometer una profunda reestructuración de su deteriorado sistema bancario.

La nueva ley concede al ministro de Finanzas poderes especiales para reformar los bancos nacionales, tal y como contempla el plan de rescate de la UE y el FMI, en el que Dublín contribuye con 17.500 millones.

La nueva Ley (de Estabilización) de Instituciones Crediticias de 2010 prevé, por ejemplo que, bajo ciertas circunstancias, los tenedores de deuda subordinada carguen con parte de las pérdidas incurridas por las entidades financieras.

El BCE decidió la semana pasada duplicar su capital hasta 10.760 millones de euros para afrontar el riesgo de pérdidas por la compra de deuda pública y la volatilidad en los mercados de divisas.