Necesidades de financiación de la zona euro

España afronta compromisos por el 80% del PIB de aquí al año 2014

Las necesidades de financiación pública de España entre 2011 y 2014 asciende a 796.300 millones de euros, según Goldman Sachs. El dato equivale al 80% del PIB y un 11,8% de lo que necesitará la zona euro.

Los tres elementos que gravitarán sobre la deuda soberana en el ejercicio próximo serán: el tamaño de las necesidades de refinanciación; el coste del servicio de la deuda y la capacidad de solvencia de los Gobiernos. Esa es la conclusión de Goldman Sachs, que ha dedicado un capítulo especial a la financiación pública de los países de la zona euro. "Pensamos que el compromiso político con el proyecto europeo no ha disminuido un ápice y, por tanto, creemos que se emplearán con éxito una o más soluciones políticas para evitar un default a gran escala en la eurozona", concluye la entidad americana.

El análisis revela que el Gobierno español afrontará entre 2011 y 2014 unas necesidades de financiación de 796.300 millones de euros, el 80% del PIB y un 11,8% del saldo total de la eurozona.

Solo el año que viene, el importe será de 210.100 millones de euros, que se dividen de la siguiente manera: 76.200 millones de déficit público; 45.100 millones en vencimientos de deuda pública, 85.100 en letras de corto plazo y 3.600 en otros compromisos. En 2012, la cifra será de 214.700 millones; 196.600 en 2013 y 174.900 millones en 2014.

La edad media de madurez de la deuda española es de 6,8 años, en línea con la eurozona. Cuanto más vida tenga la deuda mejor, pues menos urgencia habrá para refinanciarla y, por lo tanto, los costes se reducirán.

El volumen total de necesidades de financiación que la zona euro tendrá que afrontar durante los próximos dos años es, según las estimaciones de Goldman Sachs, de 1,7 billones de euros, lo que representa un 19% del PIB del grupo. Las necesidades de financiación de los países que están en el ojo del huracán (España, Grecia, Portugal e Irlanda) suma 680.000 millones de euros y en todos los casos, salvo en el de España, el volumen excede el 20% del PIB correspondiente de cada país. Grecia e Irlanda ya han caído bajo la intervención de la UE y el FMI, que están inyectando capital para que estos dos Gobiernos no tengan problemas de solvencia, ni de liquidez.

España ha sufrido el embate de los mercados, ante el temor de que la persistencia del elevado desempleo (20%) y la debilidad del crecimiento hagan peligrar la capacidad para atender los pagos y el país se vea abocado a acudir al plan europeo de rescate. Hay que recordar que esa no es en estos momentos la opinión mayoritaria de las firmas de inversión, ni tampoco de las agencias de rating.

Goldman Sachs ha analizado los fondos disponibles en los distintos mecanismos de financiación europeos y del FMI y estima que hay disponibles unos 406.000 millones de euros. "De acuerdo con nuestros cálculos, este volumen debería ser suficiente para cubrir las necesidades de financiación combinadas de España (320.000 millones) y Portugal (60.000 millones) en los próximos dos años".

Eso sí, el banco norteamericano recuerda que, a la luz de la experiencia de lo que sucedió con Irlanda, las necesidades de financiación de un país "pueden aumentar muy bruscamente y de manera sustancial". Como ejemplo, el Tesoro subastó ayer bonos a 10 años a un interés marginal del 5,485%, que supone un incremento superior al 42% en nueve meses. Eso sí, el importe colocado ayer fue de 1.782 millones de euros, lo que supone prácticamente un 0,3% de toda la deuda pública española. Es decir, el impacto en el coste de financiación es mínimo. El problema viene cuando la situación se convierte en permanente.

Respuestas para la crisis de deuda

En el caso, que no figura en los escenarios principales, de que los recursos dispuestos por la UE se agotaran y la tensión continuase en los mercados de deuda, Goldman Sachs ofrecer cinco propuestas:

-Disponer nuevos recursos fiscales procedentes de los países con superávit, bajo ciertas condiciones políticas.

-Un nivel más allá en la compra de bonos por parte del BCE, dado que el importe destinado hasta ahora es residual.

-Un bono común, con obligaciones y compromisos en distintos niveles, que aportara un cierto "federalismo fiscal".

-Acuerdos bilaterales ante la eventualidad de que hubiese oposición a un rescate por parte de alguno de los países miembros.

-Prohibición de algunos instrumentos financieros en el caso de que fuera necesario.

Las cifras

6,35 billones de euros es el saldo total de necesidades de financiación de la zona euro en los próximos cuatro años.

19,9% es el porcentaje de PIB que suponen los compromisos de deuda de 2011.

339.700 millones atenderán en 2011 España, Irlanda, Grecia y Portugal.