Reino Unido, Alemania y Francia piden congelarlo hasta 2020

Barroso defiende un presupuesto europeo en favor del "interés general"

El presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, dijo hoy que escuchará a los países que defienden una congelación del presupuesto comunitario a partir de 2014, pero dejó claro que Bruselas presentará una propuesta en favor del "interés general".

El presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso
El presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso

"Lo importante es la propuesta que la Comisión pondrá sobre la mesa, porque entonces empezará la negociación. æpermil;se es el método que tenemos en la Unión y tenemos que respetarlo en un espíritu de lealtad entre todas las instituciones", señaló Barroso en una rueda de prensa.

El jefe del Ejecutivo comunitario ha respondido así al acuerdo cerrado hoy entre los gobiernos del Reino Unido, Alemania y Francia para exigir la congelación en términos reales del presupuesto comunitario en el periodo 2014-2020.

Además, advirtió que "esta crisis ha demostrado la necesidad de hacer frente a los desequilibrios dentro de la zona del euro" y aseguró que "el presupuesto de la UE puede formar parte de la respuesta a esto". "Es importante que en el presupuesto futuro de la Unión se aborde el problema de la competitividad a nivel europeo", insistió.

Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha negó un "toma y daca" con el Reino Unido, impulsor de esa declaración firmada por los tres países, que se dará a conocer mañana y a la que probablemente se unirán otros contribuyentes netos al presupuesto europeo. "Somos gente educada y leeremos todas las cartas que nos dirijan", ha asegurado el ex primer ministro belga.

A priori, tanto la Comisión Europea como la Eurocámara se opondrían a recortar los recursos comunitarios, al igual que los países que han ingresado durante los últimos años en la Unión, que son los grandes beneficiarios del reparto de fondos.

La decisión sobre las llamadas perspectivas financieras -el marco presupuestario plurianual del bloque- debe ser tomada por unanimidad, por lo que cualquiera de los Veintisiete podría vetarla. La CE tiene previsto presentar su propuesta oficial a lo largo del próximo año, de cara a la entrada en vigor del nuevo marco en 2014.

Hoy, el primer ministro británico, David Cameron, ha asegurado que la unión de los tres mayores Estados miembros es una señal "clara" en favor de una "contención presupuestaria real". Desde su llegada al poder y tras verse obligado a aplicar importantes recortes a escala nacional, el líder tory ha luchado en Bruselas para, al menos, tratar de congelar el presupuesto comunitario.

En rueda de prensa, Cameron ha negado hoy algunas informaciones que sugerían que el pacto entre Londres, París y Berlín incluye un compromiso para que la austeridad no afecte a la Política Agrícola Común (PAC) -gran preocupación francesa- ni al llamado "cheque británico", la devolución que percibe anualmente el Reino Unido. "No hay acuerdos secretos", ha señalado, insistiendo en que su gobierno seguirá defendiendo su "cheque" y la reforma de la PAC.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, defendió el acuerdo en favor de la austeridad, pero aseguró que ahora no es momento de hablar ni de las prerrogativas británicas ni de la política agraria.

Merkel reclama avanzar hacia una política económica común

La canciller alemana, Angela Merkel, reclamó hoy a los Veintisiete avanzar hacia una verdadera "política económica común" y volvió a dejar claro que la Unión hará "todo lo posible" para garantizar el futuro del euro.

"No es únicamente importante que tengamos presupuestos estables, finanzas estables, cuentas sólidas, sino que también es importante que desarrollemos, paso a paso, una política económica común", señaló Merkel a su llegada a la segunda jornada del Consejo Europeo que se celebra hoy en Bruselas.

La canciller alemana aseguró que los debates celebrados ayer por los jefes de Estado y de Gobierno "han mostrado que necesitamos más puntos comunes en nuestras políticas económicas". "Vamos a tener que hablar en los próximos meses", anunció.

Según Merkel, lo más importante es que los líderes dijeron ayer claramente: "el euro es nuestra moneda y nuestro interés común es tener un euro fuerte y estable".