Pilar Sánchez-Bleda. Socia directora de Legal & Media

"Hemos apostado por ayudar al cliente a buscar financiación"

En 2007 dejó su posición de socia de æpermil;cija con la intención de abrir una boutique legal. Tres años después y en un entorno de crisis, Legal & Media tiene 12 profesionales y 500.000 euros de facturación.

"Hemos apostado por ayudar al cliente a buscar financiación"
"Hemos apostado por ayudar al cliente a buscar financiación"

Los colores vivos y alegres del despacho es la primera tarjeta de presentación de Legal & Media y da una pista inequívoca sobre los servicios que ofrece el despacho: asesoramiento legal a la industria del sector audiovisual, media, entretenimiento y ocio. Su fundadora, Pilar Sánchez-Bleda, ocupó durante una década un sillón de socio en æpermil;cija antes de decidir dar el paso de abrir su propia firma. Tres años después de haber comenzado esa aventura en solitario, Legal & Media cuenta con 12 empleados -ocho de ellos abogados- y ha superado los 500.000 euros de facturación, tras haber duplicado sus ingresos ya en su segundo ejercicio. Una evolución que tiene mucho que ver con el modo en que el sector audiovisual y del ocio están encarando la crisis.

"Nosotros creemos que en este sector hay negocio, porque el mundo del ocio sigue creciendo y está cambiando muy rápidamente y no existen muchos despachos especializados en España", explica Sánchez-Bleda. Y pone como ejemplo el fenómeno 3D en el cine y los videojuegos. "Hace unos años esto era algo casi imposible, pero este pasado verano nosotros hemos estado asesorando en las dos primeras películas que se van a hacer en 3D en España". O el dato de que los clientes del sector del juego online han incrementado su facturación durante la crisis hasta un 40%.

Para dar el paso de socia en una firma consolidada a un proyecto completamente nuevo, la confianza de los clientes es clave. "No empiezas de cero. Llega un momento en que el sector te conoce, así que cuando te vas debes comunicar que comienzas una nueva etapa. También es importante conseguir que el mercado te desligue de la marca bajo la que ejercías; eso se consigue asistiendo a foros, impartiendo cursos, etc.".

Desde su perspectiva de fundadora, Sánchez-Bleda tiene muy claro cuál es el modelo de negocio que quiere mantener. "Mi objetivo es conservar el despacho como una firma pequeña y especializada, que crezca de un modo sostenido y no desorbitado. Estoy convencida de que a partir de cierto tamaño se deja de tener control. Si superas los 20 o 30 abogados estás ya en otro modelo de negocio". En ese sentido, vislumbra un futuro en el que las pequeñas firmas de alta especialización tienen un papel importante que jugar en el mercado. "Hay grandes empresas con su propia asesoría jurídica que piden soporte legal a despachos pequeños y especializados", señala.

En un mercado en el que la financiación se ha convertido en el caballo de batalla de muchas compañías del sector audiovisual, el despacho ha optado por crear un Financial Desk, que se encarga de facilitar a los clientes la resolución de ese capítulo. "Nos presentan el proyecto, lo analizamos e intentamos conseguir financiación con honorarios sujetos a éxito. Decidimos apostar por crear este departamento porque detectamos que había una necesidad urgente de poner en contacto a las empresas con las fuentes de financiación".

También la mediación ocupa un lugar destacado entre los servicios del bufete. "En el mercado en el que operamos es un instrumento que se adapta mucho a lo que las partes buscan. Cuando se judicializan los conflictos los temas se alargan, se encarecen y hay que contar con la falta de jueces especializados", apunta. Las dos últimas mediaciones que ha realizado la firma, recuerda, "han sido entre una productora y un estereoscopista"; también son muy solicitadas entre agencias de medios y anunciantes.

Inteligencia emocional

Entre las ventajas de la mediación que Pilar Sánchez-Bleda explica a sus clientes figura el hecho de que los gastos se reparten al 50% entre las partes. Es una especialidad, explica, en la que resulta fundamental la capacidad de negociación de la persona que ejerce de mediador. "La inteligencia emocional en la mediación es muy importante. A veces hemos tenido que poner a dos clientes en salas diferentes porque no querían siquiera verse", señala.