Por la crisis inmobiliaria

El consejo de RTVE cancela la nueva sede planeada por Luis Fernández

El consejo de administración de RTVE ha decidido esta mañana cancelar el proyecto de nueva sede para la corporación impulsado por el anterior presidente del grupo, Luis Fernández. Esta medida se adopta por dos razones: la actual situación del mercado inmobiliario y la ausencia del gran valedor del proyecto, el propio Fernández.

Fuentes del consejo de administración explicaron, en un receso de su reunión, que la decisión de ha adoptado por unanimidad. "Hemos renunciado al proyecto tal y como estaba concebido. En la situación actual, no tenía sentido", apuntaron.

No obstante, los consejeros han acordado empezar a estudiar alternativas para actualizar las instalaciones existentes del grupo en Madrid (repartidas entre Prado del Rey, Torrespaña y Estudios Buñuel) en el marco de la renovación tecnológica que se va a impulsar, aprovechando la implantación de la alta definición.

Esto se puede traducir en una reforma de los edificios existentes o, incluso, en la construcción de nuevas instalaciones. El lugar donde RTVE cuenta con mayor extensión de terreno para levantar nuevas construcciones es en Prado del Rey, en la localidad madrileña de Pozuelo.

En la reunión de esta mañana, además, el consejo ha decidido posponer la decisión sobre el futuro de los Estudios Buñuel, que en principio pretendía cerrar. "El asunto está todavía demasiado verde", reconocieron desde el consejo.

Proyecto personal

La cancelación del proyecto de nueva sede pone fin a un proyecto personal de Luis Fernández (el plan salió adelante gracias a su voto) que suponía una operación urbanística de gran envergadura, que contó con la oposición de los sindicatos del grupo.

El proyecto suponía la construcción de un edificio "emblemático", diseñado por un arquitecto de proyección internacional, que concentraría todos los medios de RTVE en Madrid. La ubicación, incluso, ya estaba decidida:una finca (Retamares) de 50 hectáreas, a dos kilometros de Prado del Rey y propiedad del Ministerio de Defensa.

La operación se pretendía financiar con la venta de las actuales instalaciones del grupo en la capital. Según las tasaciones hechas por Sivasa (Grupo Santander) en 2007, es decir, antes de la crisis inmobiliaria, los 240.100 metros cuadrados que RTVE suma en Madrid valían 725,2 millones de euros.

Una cifra que en aquel momento era suficiente para financiar una nueva sede que, según estudios de Inypsa, debería contar con 172.000 metros cuadrados, con un coste aproximado de 581,8 millones: 161,3 millones por la compra del nuevo terreno, 299,5 millones en gastos de obra y 53,3 millones en gastos financieros, entre otros conceptos. La integración de instalaciones, además, permitiría al grupo unos ahorros anuales de siete millones.