Francisco Verdú - Vicepresidente de Banca March

"En la banca mediana queda poco recorrido para fusiones"

Banca March logró la mejor nota en el test de estrés de la banca europea. El vicepresidente de la entidad cree que el sector financiero español está más preparado para superar la crisis actual que "otros bancos que ahora sacan pecho en Europa".

Francisco Verdú
Francisco Verdú

Francisco Verdú presume de oficinas nuevas en Valencia, toda una planta en un edificio noble de la zona financiera de la ciudad. Y presume de banco solvente. "El sector financiero español ha demostrado que lo es", explica. Reconoce que eran necesarios ajustes y cree que vendrán otros nuevos en una segunda oleada, pero descarta que la banca mediana esté en la pomada. "Ya hicimos el trabajo".

¿Cómo se hace para ser el banco más solvente de Europa?

Se hace con mucho tiempo. Con una filosofía familiar no especulativa de preservar el patrimonio a medio y largo plazo, capitalizando la empresa, siendo prudente en riesgos, con un modelo de estancia en empresas no especulativo sino de acompañamiento de nuestros principales socios con una vida media superior a los 15 años. En definitiva se hace, como en todas las empresas familiares, siendo muy consciente de que este es un negocio en el que el riesgo es el que te hace sobrevivir o te lleva por delante.

Este discurso lo suscribirían todas las entidades financieras, pero no todas pueden mostrar sus ratios de solvencia. ¿Qué ha fallado?

La liquidez, decía un colega, es el opio de los banqueros. Ha habido mucha liquidez a un coste muy barato y esto ha llevado a asumir primas de riesgo en nuestros negocios que, cuando la crisis se ha desatado, ha sido imposible cubrirlas con los beneficios. Lo que ha fallado, o mejor, de lo que nos hemos dado cuenta cuando ha llegado este momento, es que hay que tener una capitalización adecuada, la liquidez no es infinita y tiene que estar en coherencia con el balance y la capacidad de generación de recursos de la entidad… Al final es la vuelta al oficio bancario, al buen hacer. Los grandes errores siempre se hacen en época de bonanza.

¿Errores graves?

Afortunadamente el sistema financiero español se ha equivocado mucho menos que nuestros colegas del resto del mundo. Aquí no ha habido ninguna intervención significativa. La capitalización que se da a las entidades no es gratis, tiene un coste del 7,75%. Se ha demostrado que la política de hacer hucha en épocas buenas que el Banco de España ha impulsado es una buena política, y que estamos más musculados para aguantar los temporales que han venido que el resto de nuestros colegas europeos que andan sacando pecho.

Su riesgo fundamental está en España.

Fundamental no, el único.

Viendo lo que está pasando en las economías europeas cercanas a la nuestra, ¿están preocupados?

Nos preocupa que el riesgo de España como país se eleve porque eso supone que aumente nuestro coste de financiación como entidad individual. Y si hablamos de riesgo, hemos sido un banco prudente. Nuestra mora es de las más bajas, el 3,9%, y con una cobertura de las mayores, el 82%. Me preocupa en la medida en que el deterioro potencial de España, que yo no lo veo, pueda repercutir a mis clientes, erosionando sus resultados. Yo creo que España tuvo su inestabillidad. Había que tomar una serie de medidas, que se están tomando. Y en cuanto se vuelvan a corregir los problemas, España está en una posición mucho más sólida de cara a la crisis. El nivel de deuda estructural -el déficit que no es el anual, que sí hay que corregir- está entre los mejores de Europa. No me preocupa el balance de España. Me preocupa la cuenta de resultados.

¿La banca mediana española está pendiente de algún movimiento, como ha ocurrido con las cajas?

La banca mediana ya ha hecho sus ejercicios en estos años atrás. Aquí había un Banco Zaragozano, un Banco Guipuzcoano, Banco Herrero, Banco Atlántico, Banco Urquijo... Ahora queda un conjunto de bancos medianos que han salido bastante bien parados en la ratio de solvencia. No digo que no haya algún movimiento más, pero el recorrido que le queda a la banca mediana es poco. El sistema financiero español en general ha hecho lo fundamental. Está bastante ordenado pero el proceso no está concluido.

¿Una segunda vuelta?

Puede haber una segunda oleada que afecte básicamente a cajas. Puede que algún banco, pero básicamente a cajas. Y afectará a entidades en la medida en que tengan capital suficiente, en que su generación de recursos les dé para atender los requerimientos de este capital, los de un endeudamiento que cuesta cinco o seis veces más que hace unos años, y de un incremento de morosidad. Las que puedan atender esas exigencias, sobrevivirán. Pienso que la mayoría son sólidas, pero creo que aún hace falta una segunda oleada.

¿Cuál es su futuro como sociedad?

Tenemos un protocolo de sindicación de las acciones de los cuatro hermanos que son los accionistas de Banca March que se acaba de renovar a largo plazo. Hoy está entrando en el banco y en el grupo la cuarta generación. Esto nos diferencia y nos hace construir un tipo de banca distinto porque pretendemos trasladar esa prudencia, esa forma de hacer familiar, a los negocios financieros. Es muy natural para nosotros hablar con empresarios, porque nosotros somos empresarios. Nos es muy fácil hablar con personas que quieren preservar su patrimonio porque nosotros mismos tenemos un patrimonio que queremos preservar… Al final es trasladar a nuestros clientes la misma actitud que tenemos con nuestros accionistas.

"Apostamos por el negocio de inversión y empresas"

Banca March está reordenando su red, "como el resto del sector", según explica Francisco Verdú. "Nuestra apuesta estratégica está encaminada a la empresa y el empresario familiar y a las rentas medias y altas. Es un modelo de banca privada en red especializada en empresas y en patrimonios. Y este modelo es el que estamos expandiendo, con la apertura de oficinas. El resto de la red de banca minorista tradicional la estamos reordenando porque también debemos ahorrar en costes".

Verdú estuvo acompañado en la entrevista por el director general Rafael Gascó, que destacó las ventajas competitivas de Banca March tras la crisis. "Se ha generado una desconfianza enorme entre los banqueros, la banca de inversión y sus clientes, porque no han podido entregar resultados y porque cuando los mercados han caído, ellos también, cuando se han metido en productos que no entendían. Los compraron. Nosotros crecemos porque entendemos que compartimos riesgos con los clientes, como con el proyecto de coinversión: si detectamos una oportunidad para nosotros, se lo decimos al cliente. Lo de 'esto es muy bueno, invierte tú', ya no vale".