Los sindicatos de la UE piden respetar la igualdad de trato de trabajadores migrantes

La Confederación Europea de Sindicatos (CES) pidió hoy a la Unión Europea (UE) que vele por la igualdad de trato y la no discriminación para los trabajadores migrantes, en el marco de las reformas de legislación laboral que los Veintisiete se proponen acometer.

La CES adoptó hoy una resolución en ese sentido, mientras que el pleno del Parlamento Europeo tiene previsto debatir hoy en Estrasburgo (Francia) la futura normativa europea del "permiso único" de entrada y residencia para los inmigrantes con contrato o propuesta firme de empleo, que pretende simplificar la actual burocracia.

La Confederación mostró su "preocupación" por la propuesta de la Comisión Europea de iniciativas legislativas que, "en lugar de corregir las deficiencias detectadas, amplifican aún más la fragmentación del mercado de trabajo".

En ese contexto, consideró "inaceptable" que la Comisión "insista en legislar con la voluntad de liberalizar el mercado único, favoreciendo la competencia desleal", lo que a su juicio "socava" el principio de igualdad de trato de los diferentes colectivos de trabajadores e intenta "erosionar el principio del país de acogida".

En concreto, la CE ha propuesto simplificar los procedimientos en favor del "permiso único" de trabajo y residencia, así como modificar las directivas que establecen las condiciones de entrada y residencia de ciudadanos de terceros países para fines de empleo estacional y en el marco de un traslado dentro de una misma empresa.

En opinión de la CES, estas propuestas son contrarias al nuevo marco jurídico establecido por el Tratado de Lisboa, que "garantiza una economía de mercado social y pide al legislador europeo actuar en pos del progreso social".

También cree que no están en línea con la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, que garantiza la igualdad, la no discriminación, la negociación colectiva y el derecho de huelga.

Los sindicatos europeos señalaron que la "tendencia actual" de las instituciones europeas es "limitar la autonomía de negociación" de los agentes sociales y "reconocer únicamente" los convenios colectivos de aplicación universal o general, y no los celebrados a nivel regional, sectorial o de la empresa.

La CES exigió por otra parte incluir en los tratados un "protocolo de progreso social", a fin de que quede "claro que las libertades económicas y las normas de competencia no pueden prevalecer sobre los derechos humanos y el progreso social".