Estafa financiera

El liquidador de Madoff reclama 19.600 millones de dólares a la austríaca Sonja Kohn

El liquidador de los fondos del ex financiero Bernard Madoff informó hoy de que ha demandado a la conocida banquera austríaca Sonja Kohn, a la que reclama 19.600 millones de dólares por considerarla cómplice "imprescindible" de la mayor estafa financiera jamás descubierta.

A punto de cumplirse el segundo aniversario de la confesión y detención de Madoff, el 11 de diciembre de 2008, el abogado Irving Picard apura las últimas horas del plazo de dos años que tenía para reclamar fondos susceptibles de servir para indemnizar a las víctimas de la estafa.

Su intención es recuperar los 19.600 millones de dólares que en conjunto cree que se pueden contabilizar como "pérdidas netas" producidas por la estafa (los fondos confiados a Madoff menos los que fueron retirados a modo de beneficios).

Ayer, Picard presentó ante el Tribunal federal de Bancarrotas de Nueva York una de las más cuantiosas hasta la fecha y que asciende al total de las pérdidas netas.

Esa demanda está dirigida contra la conocida banquera austríaca, quien, según la demanda, jugó un papel fundamental en la estafa perpetrada y mantenida durante más de dos décadas por el financiero estadounidense, quien ahora cumple una pena de 150 años de prisión.

"En Sonja Kohn, Madoff halló un alma gemela de la delincuencia; sus codiciosas y deshonestas inversiones igualaban a las suyas", dice Picard en la demanda, donde detalla la red de bancos, fondos de inversión, firmas de gestión, entidades en el extranjero y empresas fantasmas que manejaba Kohn para invertir con el financiero.

Con ese entramado -en el que implica también a seis familiares de la banquera- entraron muchos de los fondos que fueron a parar a manos de Madoff, que tenía montado un esquema Ponzi por el que pagaba los elevados intereses prometidos a sus inversores con los nuevos fondos que iban entrando, sin realizar las rentables inversiones bursátiles que decía acometer.

Siempre según lo argumentando en la extensa demanda, de 153 páginas, la influyente Kohn, una judía ortodoxa nacida en Viena, de 62 años, recibía de Madoff unos 6,5 millones de dólares anuales en comisiones por suministrarle nuevos clientes y en total se embolsó al menos 62 millones de dólares en cuentas privadas a su nombre y al de familiares.

El abogado llega a afirmar que el fraude "no podría haberse mantenido sin el influjo de los más de 9.100 millones de dólares suministrados por el entramado de Kohn", al que denomina 'Empresas Medici'. "Ella se refería a sí misma como 'la austríaca de Wall Street' y 'la puerta de acceso a Madoff'", asegura la demanda, en la que se defiende que Kohn sabía del fraude desde un principio.

El abogado asegura que "parece que Madoff tenía registros de sus acuerdos con Kohn, pero los destruyó antes de su confesión. Sin embargo, algunos antiguos empleados mantuvieron copias".

Al mismo tiempo, afirma que cuando Kohn se percató de que el esquema Ponzi estaba a punto de venirse abajo, planeó su huida a Suiza junto a su marido y ordenó la recuperación "masiva" de fondos. Como ejemplo, apunta que el 4 de noviembre de 2008 se retiraron 423 millones de dólares en una sola transferencia.

En un comunicado, Timothy Pfeifer, asesor de Picard y miembro de Baker & Hostetler, aseguró hoy que "la cantidad total perdida es de cerca de 19.600 millones dólares, por lo que los demandados posiblemente son la pieza más importante, y una condición sine qua non, del esquema Ponzi".

Esta es una más de los cientos de demandas que las últimas semanas Picard ha presentado contra quienes retiraron efectivo de las firma de Madoff o contra quienes cree que colaboraron en la comisión del fraude, ya sea activamente o por su falta de reacción ante las sospechas o alertas recibidas.

Así, en las dos últimas semanas ha demandado a algunos de los mayores bancos del mundo, entre ellos JPMorgan Chase, HSBC, UBS e incluso el español BBVA, que ha declarado reiteradamente que no invirtió directamente en productos de Madoff. El fideicomiso le reclama 45 millones de dólares.

También ha demandado a otras entidades como Citibank (al que reclama 425 millones), Natixis (400), Fortis (230), ABN AMRO Bank (270), Nomura (35) y Merrill Lynch (16), aunque la mayoría recurrirá estas demandas por considerarlas infundadas. En total, ha presentado demandas por más de 50.000 millones de dólares, aunque sólo ha reunido 2.600 millones de dólares.

Esa cantidad es menos de la mitad de la suma que reclaman las 2.355 peticiones de indemnización que el fideicomiso ha aprobado como susceptibles de reembolso, entre las 15.941 que ha recibido por parte de gente e instituciones que se consideran víctimas de la estafa.