Bill Clinton respalda el plan

Obama pide al Congreso que apruebe una extensión de los recortes de impuestos

El presidente de EE UU, Barack Obama, ha pedido al Congreso que apruebe el acuerdo alcanzado esta semana con los republicanos, que prorrogará los recortes aprobados durante el mandato de George W. Bush para todos los ciudadanos durante dos años, a cambio de prorrogar los subsidios de desempleo trece meses. Bill Clinton, por su parte, también respalda el plan.

"Si no se logra, el resultado no sólo sería un aumento de impuestos para las familias de clase media y la pérdida del seguro por desempleo para los más afectados por esta recesión, sino que también pondría en peligro nuestra recuperación económica", dijo Obama en su discurso radiofónico semanal.

Obama señaló que aumentar los impuestos en plena recesión "es precisamente lo peor que podemos hacer si queremos que nuestra economía crezca más rápidamente" y podría costar más de un millón de empleos.

Los recortes de impuestos, que fueron aprobados durante la presidencia de Bush, vencen el 31 de diciembre y su extensión ha provocado fuertes pugnas entre demócratas y republicanos, quienes el pasado martes alcanzaron un acuerdo que ahora tendrán que ratificar las dos Cámaras.

"Si el Congreso no actúa, la tasa de impuestos aumentará automáticamente para casi todos en nuestro país" advirtió Obama, que señaló que una familia de clase media se vería obligada a pagar 3.000 dólares adicionales, algo que consideró "inaceptable".

El presidente justificó el haber cedido a las presiones republicanas para que la extensión de recortes tributarios fuera también ampliada para los que ganan más de 250.000 dólares anuales, para poder avanzar en el acuerdo.

"Yo no creía que esos recortes tributarios valieran la pena. Aumentan nuestro déficit sin impulsar realmente la economía", pero "como sucede con toda negociación, todos tuvimos que hacer concesiones sobre aspectos que no nos agradaban".

La Casa Blanca y los demócratas querían que el Congreso extendiera los recortes de impuestos sólo para la clase media, es decir las familias que perciben menos de 250.000 dólares anuales, pero los republicanos en el Senado amenazaron con bloquear cualquier legislación hasta lograr un acuerdo sobre el espinoso asunto.

Esta concesión le ha costado a Obama las críticas de algunos miembros de su propio partido que según dijo aceptó para poder extender los beneficios a la clase media.

"Reconozco que muchos de mis amigos en mi propio partido están insatisfechos con algunas partes de este acuerdo, en particular, con los recortes tributarios temporales para los ricos. Y comparto su inquietud", dijo. "Está claro que a largo plazo, no nos podemos permitir el lujo de seguir otorgando estos recortes tributarios a los más ricos" pero "no podemos permitir que la clase media quede atrapada en el fuego cruzado" de demócratas y republicanos.

"La gente quiere que encontremos soluciones, no que nos anotemos victorias políticas", concluyó Obama, que ha lanzado una campaña en defensa para promover el acuerdo, a la que el viernes se sumó el ex presidente Bill Clinton (1993-2001).

Y es que el ex presidente estadounidense Bill Clinton ha respaldado el acuerdo alcanzado por Barack Obama con el partido Republicano para extender los recortes fiscales de la era Bush y ha ofrecido al actual presidente su asesoramiento en el asunto durante una reunión mantenida entre ambos el viernes en la Casa Blanca.

Clinton, que también sufrió derrotas importantes frente a los republicanos en las elecciones al Congreso dos años después de alcanzar la Presidencia, ha señalado que el pacto de Obama era "el mejor acuerdo que podía ser alcanzado" y ha reclamado a los miembros del Partido Demócrata que se oponen al mismo que den su respaldo al texto.

Los recortes de impuestos expirarán el próximo día 31 si el Congreso no aprueba antes su continuidad.