No descarta pedir la prórroga al Congreso del estado de alarma

Zapatero advierte que "no dudará" en situaciones de "calamidad pública"

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió hoy que el decreto de alarma ha sido una "medida proporcionada" ante la intensidad de los efectos de la protesta de los controladores, que ha calificado de "calamidad pública". "El Gobierno que presido no dudará en utilizar, sin ignorar requisitos de proporcionalidad, todos los instrumentos del Estado de Derecho para poner fin a situaciones como las que vivimos el pasado fin de semana", ha remarcado.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante su comparecencia hoy ante el Pleno extraordinario del Congreso de los Diputados.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante su comparecencia hoy ante el Pleno extraordinario del Congreso de los Diputados.

El Gobierno agotó sin éxito todas las alternativas para restablecer la normalidad del control aéreo y por eso recurrió a la declaración del estado de alarma. Esta ha sido la tesis central que ha mantenido esta mañana en el Congreso José Luis Rodríguez Zapatero para justificar esta medida, al tiempo que se ha amparado en una sentencia de la Audiencia Nacional para explicar el propósito del Ejecutivo de acabar con los privilegios de los que gozan los controladores.

Zapatero ha descrito con brevedad las medidas adoptadas por el Gobierno desde el pasado viernes, día en el que los controladores decidieron ausentarse de sus puestos de trabajo originando el cierre del espacio aéreo. El Ejecutivo dictó en el plazo de 24 horas tres reales decretos destinados a regular la jornada laboral de los controladores y restablecer la normalidad, convocó posteriormente un consejo de ministros extraordinario y una comisión delegada para situaciones de crisis, decretó el estado de alarma, militarizó la dirección del servicio de tráfico aéreo, dispuso un operativo de 190 efectivos del Ejército del Aire para asumir la autoridad en las torres de control, destinó a labores de apoyo 2.000 efectivos de los cuerpos de seguridad y activó la Unidad Militar de Emergencias. Como consecuencia de todo ello, la normalidad comenzó a volver a los aeropuertos el sábado por la tarde y el caos duró 24 horas.

El Gobierno, ha argumentado Zapatetero esta mañana, "agotó sus posibilidades de actuación mediante medios menos excepcionales" sin conseguir doblegar a los controladores, de ahí que optara por declarar el estado de alarma ante lo que supuso "una afrenta al orden público constitucional" por parte de los controladores.

Zapatero considera que el esfuerzo que está haciendo el Gabinete por acabar con los privilegios laborales de los controladores se sustenta en una sentencia de la Audiencia Nacional del pasado 10 de mayo donde se concluye que "la prolongación durante más de 20 años de una situación como la aquí acreditada, en la que se ha utilizado la negociación colectiva en fraude de ley...no constituye un estado de normalidad, sino un estado de excepción permanente, que ninguna administración responsable debe tolerar".

Zapatero ha eludido en su primera intervención confirmar si se prolongará o no el estado de alarma más allá de los 15 días estipulados por la ley, pero sí ha enfatizado las tres vías que están abiertas para impulsar la "depuración de responsabilidades". La primera descansa en la incoación por parte del Ministerio de Fomento y Aena de más de 430 expedientes disciplinarios laborales a otros tantos controladores civiles. La segunda, en los expedientes administrativos abiertos por presuntas infracciones a la ley de Seguridad Aérea por parte de la Agencia Española de Seguridad Aérea. Y la tercera, en las diligencias abiertas por la fiscalía a partir de la presentación de varios centenares de denuncias contra los controladores. Todas estas vías requieren su tiempo, ha dicho Zapatero.

No descarta pedir la prórroga al Congreso del estado de alarma

A partir del análisis que haga el Gobierno sobre las garantías que existen para la seguridad en el tráfico aéreo, se decidirá si pide o no la prórroga al Congreso del estado de alarma, ha dicho esta mañana José Luis Rodríguez Zapatero en su primera réplica a los grupos parlamentarios.

"Mi intención es mantener y pedir la prórroga del estado de alarma en función del análisis que hagamos sobre la seguridad en el tráfico aéreo", ha precisado el presidente. "No vamos a estar ni un día más ni un día menos en estado de alarma de lo que necesite el país", ha añadido Zapatero.

El presidente ha facilitado también datos sobre lo que hubiera ocurrido, a su juicio, de no haberse declarado el estado de alarma. Durante lo que queda de diciembre, se hubieran ausentado de sus puestos de trabajo el 39% de los controladores de Barajas, el 8% de Canarias, el 65% de Palma y el 36% de Torrejón, a partir de la interpretación que estos trabajadores hubieran hecho de su jornada laboral. "Esto hubiera provocado un deterioro serio del tráfico aéreo", ha dicho el presidente.

Zapatero ha desmentido la versión que asegura que los controladores están sobrecargados de trabajo. En 1999 el ratio de operación por controlador era de 766 anuales, mientras que en 2010 es de 708. "A los controladores no les preocupa la privatización de Aena, les preocupa su poder", ha abundado el presidente.

Para concluir, Zapatero ha dejado entrever que detrás del conflicto se encuentra también el reparto de la masa salarial. Con la anterior regulación, los controladores tendrían derecho al cobro de 600 horas extra, que triplican el precio normal, mientras que con la actual todas ellas van a ser cobradas "a precios normales".

A juicio de Zapatero, la actuación de los controladores obedeció a "una acción concertada y deliberada para producir efectos dañinos a la economía del país, algo que no puede consentir ningún Gobierno democrático".