El jueves se reúne el Pacto de Toledo

Gómez dice que no renuncia al "consenso" en la reforma de las pensiones

El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, ha asegurado hoy que el Gobierno no renuncia a conseguir un "consenso" con los grupos parlamentarios en el marco del Pacto de Toledo -que este jueves retoma sus conversaciones- para reformar el sistema de pensiones y ha defendido el retraso progresivo de la edad de jubilación para evitar recortes "drásticos" en el futuro.

"Nosotros no renunciamos a la posibilidad de consenso. Sabemos que es difícil. Sabemos sin duda alguna que a nadie le gusta asumir las reformas cuando son reformas poco agradecidas en el terreno electoral, pero sabemos bien que las reformas hay que adoptarlas cuando las circunstancias lo exigen y en el caso español, lo exigen", ha dicho en rueda de prensa en un receso del consejo de ministros de Empleo de la UE de este lunes en Bruselas.

Los ministros europeos han debatido sobre la adecuación y sostenibilidad de los sistemas de pensiones y España ha defendido la necesidad de "desplazar progresivamente la edad de jubilación", entre otras medidas.

Además, España "no quiere" abandonar su sistema de pensiones porque considera que ese tipo de modelos son los que "mejor han resistido" a la crisis, aunque cree que es "bueno" que exista la posibilidad de la capitalización, según ha explicado Gómez después a los medios.

El ministro español ha alertado de que el volumen de pensiones será "más del doble" del actual en 2050 y esto acarreará "tensiones" en el gasto, por lo que ha abogado por tomar medidas para que el impacto sea "encajable" y no exija "recortes drásticos" para los pensionistas. "Mejor empezar ahora, poco a poco, progresivamente", ha incidido.

Sobre la reanudación de las conversaciones de la Comisión del Pacto de Toledo, Gómez ha dicho que el Gobierno mantiene una posición "abierta" pero que para elevar la edad de jubilación "efectiva", una posibilidad es "desplazar la edad legal progresivamente en el tiempo" y contemplar un sistema "flexible".

El 28 de enero el Gobierno prevé aprobar el anteproyecto de ley de reforma del sistema de pensiones, por lo que las discusiones en el seno del Pacto de Toledo se producirán este mes para que "antes de Navidad se termine la discusión, si es posible con acuerdo, y con el acuerdo más amplio".

En esta línea, ha dejado claro que "nunca" el Pacto de Toledo ha planteado "medidas concretas", sino "orientaciones" para las distintas reformas que se han afrontado.

No es el momento de extender la baja por maternidad

Valeriano Gómez ha asegurado en Bruselas que "no es el momento" en España de extender la baja por maternidad más allá de las 16 semanas previstas, más dos adicionales para el padre, debido al contexto de la crisis económica.

"No nos negamos en el futuro. Este no es el momento. En España no es el momento", indicó el ministro en declaraciones a la prensa en referencia a la propuesta de la Comisión Europea de alargar el permiso de maternidad de 14 a 18 semanas.

Gómez aseguró que España "sí se lo plantea", pero no pierde de vista que una ampliación de cuatro semanas costaría 1.000 millones de euros, algo impensable en tiempo de crisis.

"España no se opone cuando las circunstancias sean las adecuadas", añadió.

El ministro también se refirió a la petición del Parlamento Europeo de ir aún más allá de la propuesta de la CE al reclamar una baja de maternidad de 20 semanas, más dos de paternidad, totalmente remuneradas y aseguró que podría considerarse, pero que la prestación del 100% debería estar vinculada a la base de cotización, como ocurre en España.

Las declaraciones del ministro matizan las de esta misma mañana, en las que aseguraba que aceptar la propuesta de Bruselas no supondría un gran cambio para España que ya prevé 18 semanas (16 de maternidad y dos de paternidad).

En el propio debate que Gómez mantuvo con sus colegas europeos el ministro consideró que la propuesta de la CE "responde al deseo de los estados miembros de proteger la maternidad" y la consideró "viable y posible", aunque defendió "introducir elementos de flexibilidad para no obligar a modificar los modelos nacionales".

Para España lo más importante, además de la flexibilidad, es que se tenga en cuenta la corresponsabilidad del padre para que las perspectivas laborales de las mujeres tras el periodo de maternidad no resulten perjudicadas.

Países como Alemania, Francia y Reino Unido manifestaron hoy de manera mucho más contundente que España su oposición a alargar la baja por maternidad y consideraron demasiado ambiciosas las reclamaciones de la Eurocámara.

Otros como Italia, aunque no se opusieron a las 20 semanas, sí descartaron una remuneración total durante el tiempo de baja.

La discusión de hoy es la primera que se celebra sobre la cuestión tras el voto del PE, que en este caso colegisla con los países comunitarios, representados en el Consejo.

Los Veintisiete volverán a analizar la directiva en sucesivas reuniones para intentar llegar a un acuerdo y acercar posiciones con la Eurocámara.

Efe