A fondo

Comportamiento de manada

El Banco de España está intentando hacer un esfuerzo de máxima transparencia para conseguir que los mercados dejen de atacar a España en general y a la banca en particular. No hay casi día en que sus directivos no reciban a algún analista para explicarle la salud del sistema financiero nacional. Pese a ello, el mercado parece hacer oídos sordos y los ataques a bancos y cajas son continuos pese a que, si se atiende a los resultados de las pruebas de solvencia realizadas para las entidades financieras europeas, las instituciones del país son las mejor paradas.

El problema, según explica el supervisor, es que el mercado ha perdido la confianza en estas pruebas por culpa de la banca irlandesa. Los resultados de solvencia efectuados a sus entidades no detectaron su extrema debilidad, causante al final de la caída del país.

El Banco de España, de hecho, lamenta que Irlanda dañara la credibilidad de los test de estrés, ya que ha provocado que los analistas opten por omitir estas pruebas como referencia para conocer la verdadera salud de la banca europea, país por país. No se fían, algo que molesta enormemente al supervisor español.

El Banco de España cree positivo que las cajas coticen cuando se abran los mercados

El Banco de España considera que su esfuerzo porque el sistema financiero facilite más información que otros países para que los inversores puedan analizar con mayor profundidad a la banca española no solo no se reconoce, sino que incluso se penaliza.

Cree que los analistas se dejan llevar como una manada por el mercado y en vez de analizar los datos -en este caso las pruebas de solvencia-, lo que hacen es seguir la corriente de los inversores sin reflexionar.

La semana que finaliza ha sido una de las más dramáticas de los últimos tiempos para España. La caída de Irlanda ha sometido a gran presión a la deuda pública nacional, lo que ha desembocado en que el Gobierno tomara nuevas medidas económicas. El presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, tuvo, de hecho, que volver a insistir el jueves en Nueva York en la salud de la banca española y descartó que la entidades necesiten una inyección de capital.

El Banco de España quiere desligar por completo cualquier amago de semejanza entre el sistema financiero nacional con el irlandés, como algunos analistas pretenden. De momento, el tamaño de los bancos y cajas españoles respecto al PIB no es un problema. Está en línea con otros países como Francia o Alemania. Mientras que en el caso de Irlanda representan el 800%, "lo que se aleja mucho de nuestro entorno", señala el supervisor.

El regulador sí reconoce como problema, no obstante, el crédito a la construcción y al promotor inmobiliario, que ha pasado en los últimos años de representar el 20% del PIB al 40%. En Irlanda es del 60%. La banca española tiene algo más de 180.000 millones de euros en créditos problemáticos. Todos inmobiliarios. Su cobertura es del 33%, dato que destaca el supervisor.

El Banco de España también resta importancia al cierre de los mercados mayoristas. Asegura que el mercado a corto plazo está abierto, lo que facilita la obtención de liquidez. Y, pese a afirmar que la financiación al Banco Central Europeo (BCE) es lógica en momentos de sequía, adelantó que en noviembre, y como sucede desde agosto, la banca nacional ha acudido menos a esta ventanilla de liquidez ilimitada. Los expertos, no obstante, aseguran que la caída del crédito tiene mucho que ver en la reducción de apelación al BCE.

Sobre las cajas de ahorros, el supervisor ve muy positivo que empiecen a cotizar en cuanto finalicen las turbulencias de los mercados.