Así lo han vivido los afectados

Decenas de miles de personas se quedan en los aeropuertos por la huelga de controladores y pierden sus viajes. Así lo han vivido.

Javier Esparza, un viajero que pretendía volar ayer a Nueva York en compañía de su esposa para celebrar su 50 aniversario de bodas y que se vio sorprendido por las "bajas masivas" de controladores en el aeropuerto de Barajas, ha manifestado a Europa Press que el matrimonio ha "tirado la toalla" y se marcha a la playa, pero con la sensación de que el ministro de Fomento, José Blanco, "tiene que dimitir" en cuanto se solucione la situación.

"Nos volvimos ayer a casa viendo la situación. He hablado con Iberia y me han dicho que podía recuperar el dinero o cambiar la fecha del viaje, y es lo que estamos pensando hacer. De todas formas, hemos anulado el hotel e intentaremos reclamar, no sé si a AENA o a quién", ha añadido.

No obstante, el matrimonio ha encontrado un 'plan B' dado que dispone de un apartamento en la playa. "Por lo menos, ya que nos habíamos hecho a la idea, cambiamos de aires", ha ironizado.

Para Esparza, la actitud de los controladores "es intolerable". "Ellos no tienen derecho, a sabiendas del poder que tienen, de plantear una huelga salvaje, que es lo que han hecho", ha criticado.

Pero este afectado ha pedido que no se olvide la "responsabilidad política" del ministro de Fomento, José Blanco, que "si tiene un mínimo de honradez tendría que dimitir una vez solucionado este conflicto".

"Debería haber tenido un plan alternativo. Es una falta de previsión de tal calibre que, por honestidad y honradez, cuando pase esto, en 48 ó 72 horas, tiene que dimitir", ha concluido.

Otro de los casos más llamativos es el de una familia gallega de Orense que se encuentra "perdida" desde ayer por la tarde en el aeropuerto debido a la falta de información por parte de las autoridades aeroportuarias.

Según han explicado sus miembros en declaraciones a Europa Press, han viajado desde Orense en coche para recoger a su hija y a su nieta de dos meses que volaban desde Bogotá. Han pasado la noche en un hotel de Madrid que se han costeado ellos mismos al no estar directamente afectados por la crisis de los controladores.

Se quejan de la falta de información que reciben. "Los puestos de información dicen que no nos pueden informar y que si insistimos llamarán a la policía", han explicado.

Su mayor preocupación es saber en qué aeropuerto va a aterrizar el vuelo de su hija ya que a las 4 de la madrugada han podido hablar con ella y sabían que había embarcado en el avión. Ahora mismo desconocen en qué aeropuerto exactamente aterrizará ya que según les han comentado podría hacerlo en Lisboa, Londres o Frankfurt.

Para poder ir a recoger a su hija y a su nieta han dejado de ir a trabajar. La madre ha explicado que si no acude a su puesto de empleo no cobrará mientras "estos señores que cobran tanto" están haciendo pasar un mal trago a los españoles.

Otra pareja que volaba a Lyon ha denunciado, en declaraciones a Europa Press, que a las 6 de la mañana hayan tenido facturar el equipaje para después haber tenido que volver a recogerlo sin vuelo alguno, con la consecuencia de que sus maletas se han perdido.

Por otro lado, un grupo de estudiantes que volaba a Roma a las 7 de la mañana han llegado al aeropuerto y, como el resto de viajeros, se han encontrado con que su vuelo había sido cancelado.

Alegan que su compañía no les ha dado ninguna explicación y que ayer, aun sabiendo cuál era la situación, no canceló los vuelos hasta las 2 de la madrugada, aunque han añadido que se les ha dado la opción de cambiar la fecha del vuelo o recuperar el dinero.

En cambio, estos jóvenes han explicado a Europa Press que el hotel que habían contratado para su alojamiento no se está dispuesto a devolver el dinero de la noche que pierden por no haber podido volar. Su única esperanza es que el operador con el que habían hecho la reserva se "digne" a devolverles el dinero.