El PC se reinventa para pelear su espacio

Ordenadores invisibles y cotidianos

Son máquinas minimalistas, pero mantienen la potencia de siempre.

El ordenador se ha convertido en un objeto cotidiano. En un invento más de la casa que, además, nos llevamos al trabajo, a clase o de vacaciones. El último informe del Instituto Nacional de Estadística dice que está presente en el 66,3% de los hogares españoles. Otro dato. Según Asimelec, el año pasado, los españoles hemos comprado cinco millones de ordenadores.

A la hora de elegir el modelo perfecto, hoy preferimos los compactos, minimalistas y portátiles. Cuatro de cada cinco españoles, cuando vamos a la tienda, elegimos un portátil y solo uno, prefiere un PC de los tradicionales. Uno de sobremesa.

Pero, el punto es que, cuando buscamos un ordenador, no solo estamos pensando en comprar una máquina sofisticada llena de Gigabytes. De hecho, lo que buscamos es solucionar un problema concreto. Queremos conseguir un invento que nos ayude en el trabajo, en la universidad o en los ratos de ocio. Y, cada vez más, buscamos un ordenador para entretenernos. Para navegar por internet, escuchar música o para ver una película cada noche desde la cama. El hecho es que hoy el ordenador es un cajón de sastre donde cabe casi todo. Las películas, las fotos, la música, el correo electrónico, el trabajo, internet…

Y, precisamente ahora que el PC se ha convertido en un invento para el día a día, es cuando empezamos a preocuparnos por su diseño. Queremos que sea pequeño y bien parecido. Buscamos ordenadores invisibles.

El que prefiere el ordenador portátil busca potencia y tamaño de pantalla, pero sus puntos definitivos son el precio, el diseño, la autonomía y el peso. Todo esto ha influido en el éxito de los famosos netbooks o ultraportátiles que salieron al mercado en 2008. Unos ordenadores sencillos, pequeños y muy económicos. Equipos con pantalla de 9 ó 10 pulgadas que apenas pesan un kilo y se pueden encontrar desde los 250 euros.

Estas soluciones de bajo coste han calado entre los más jóvenes como primer ordenador y hoy representan el 28% del total de los ordenadores que compramos los españoles. Según GfK, solo en el primer trimestre de 2010 se vendieron 251.00 ultraportátiles familiares. De hecho los netbooks son los PC que más han crecido en los últimos dos años.

Otros portátiles que toman posiciones son los de ultrabajo voltaje. Ordenadores delgados y bien parecidos que consumen poco y pueden funcionar hasta 11 horas desenchufados. Lo mejor es que estos portátiles no son tan caros. Se pueden encontrar desde 600 euros. De momento, los PC de ultrabajo voltaje son solo unos recién llegados al mercado. Apenas tienen un año de vida y triunfan entre los profesionales más viajeros. Pero, en poco tiempo se convertirán en los ordenadores más deseados por todos.

En cuanto a los usuarios más clásicos, los que prefieren el equipo de sobremesa, empiezan a perder el interés por la minitorre. En este sentido, la salida al mercado de los PC todo en uno (All in One) marca tendencias. Estos ordenadores son compactos, pero de sobremesa. Máquinas de una pieza. De hecho, concentran todo el PC en una pantalla plana y lo único que sobresale del equipo es un teclado y un ratón que, casi siempre, funcionan sin cables.

Son ordenadores de diseño, pero asequibles. Los más sencillos se pueden encontrar por poco más de 400 euros. Dos puntos clave que están multiplicando las ventas de estos PC "todo en uno". De hecho, en 2009 solo suponían el 8% del mercado de los ordenadores "fijos". Este año, según estimaciones de Packard Bell, se espera que alcancen el 14,5% del total. Y las previsiones para 2011 indican que podrían llegar hasta el 33% de las ventas totales de PC de sobremesa en nuestro país.

Hoy, el 100% de los ordenadores vienen con acceso a internet y entradas estándar para conectar otros equipos o para ampliar su memoria. Además, muchos se acompañan de cámara, salida para la tele o conexión para el móvil. Por otra parte, los ordenadores empiezan a convencer por su diseño. Los que no llaman la atención como un objeto decorativo más de la casa, pasan desparecidos porque, prácticamente, son invisibles. El siguiente reto consiste en hacerlos más fáciles de usar y añadirle prestaciones espectaculares.

En lo primero, algunos ya vienen con la pantalla táctil, una función que se amplifica en los nuevos ordenadores que trabajan con sistemas operativos como el Android desarrollado por Google.

En cuanto a las nuevas funciones de impacto, destacan los ordenadores con imagen en tres dimensiones. El 3D (hoy solo disponible con gafas especiales) realmente impresiona a primera vista y mejora la experiencia de usuario. Sobre todo, cuando tenemos pantalla grande y a la hora de ver películas o jugar delante del ordenador.