28 votos a favor, de 35

La OIEA da su visto bueno a la creación de un banco de uranio internacional

La junta de gobernadores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) dio hoy su visto bueno a la creación de un banco internacional de uranio enriquecido con el objetivo de evitar en el futuro conflictos atómicos como el de Irán.

Con 28 votos a favor, seis abstenciones y una única ausencia -Pakistán-, el órgano ejecutivo de la agencia nuclear, formado por 35 estados, dio en Viena el visto bueno a un proyecto impulsado por la organización estadounidense "Nuclear Threat Initiative", apoyada entre otros por el magnate Warren Buffet.

Entre las abstenciones se encontraron la mayoría de los países latinoamericanos de la Junta -Ecuador, Argentina, Brasil y Venezuela-, mientras que Perú y Chile votaron a favor de la propuesta.

El banco de uranio poco enriquecido, que estará bajo supervisión del OIEA, cuenta con una inversión inicial de 150 millones de dólares, procedentes de Buffet, el Gobierno de EEUU, la Unión Europea, Noruega, Kuwait y los Emiratos Arabes Unidos.

La idea es evitar que en el futuro los estados traten de dominar por sus propios medios el llamado "ciclo de combustible nuclear".

Con esa tecnología no sólo se produce el combustible para plantas atómicas sino también el material para bombas atómicas.

Mientras que los países industrializados, que controlan la producción de uranio enriquecido, están a favor de este proyecto, los países en desarrollo temen que se les podría negar el acceso a todos los aspectos de la tecnología nuclear con fines pacíficos.

"Esto es un paso modesto pero importante en la visión del presidente Obama de tener un futuro mundo sin armas nucleares", dijo el embajador de EEUU ante el OIEA, Glynn Davies.

El lugar físico de este banco de uranio enriquecido todavía no se ha establecido, aunque probablemente sea en la antigua república soviética de Kazajistán.

Este banco tendría la función de constituir para todos los estados del mundo, independiente de su ideología y situación geo-estratégica, una reserva para el caso de que en el mercado libre no haya uranio enriquecido disponible.

De esta forma, se quiere disuadir a los estado a iniciar su propio programa de enriquecimiento, tal y como lo está llevando a cabo Irán, pero también Corea del Norte.

"No se trata de un mecanismo definitivo, sino que el objetivo es un sistema más completo con el mercado a su cabeza y el banco de uranio del OIEA como última opción", explicó Corey Hinderstein, vicepresidenta de Nuclear Threat Initiative.

En estos momentos, el mercado del uranio enriquecido está dominado por Estados Unidos, Rusia, Francia y el consorcio europeo Uranco, en manos de Alemania, Holanda y el Reino Unido.

Aparte de éstos, sólo China, Japón y Brasil dominan plenamente la tecnología de enriquecer uranio.

Irán también dispone de un importante programa de enriquecimiento, que se encuentra bajo contante inspección del OIEA y que según varias resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU debería ser suspendido como medida de creación de confianza.

El año pasado, la Junta del OIEA había dado su visto bueno a una iniciativa similar de Rusia.