Están al límite de sus horas de trabajo

Los controladores añaden tensión en los aeropuertos a las puertas del puente

Toda la plantilla de controladores aéreos de AENA se reunió ayer en asambleas en sus respectivos centros para adoptar medidas ante el conflicto desatado en Galicia por diferencias de interpretación en el cómputo de las horas trabajadas. La tensión se dispara en los aeropuertos ante el próximo puente de diciembre.

El largo puente de diciembre, con los festivos de la Constitución y de la Inmaculada, incrementa la tensión entre AENA y los controladores aéreos. Nadie desea que el estancamiento en las negociaciones del convenio colectivo de los 2.000 profesionales del sector vuelva a ser el motivo de retrasos en los despegues y aterrizajes de los aviones en la red pública de los aeropuertos españoles, según han expresado a este diario fuentes de ambas partes. Pero los viajeros temen lo peor.

A primera hora de la tarde de ayer los controladores de los diferentes centros y torres repartidos por el territorio nacional fueron convocados de manera urgente para que se constituyeran en asambleas en sus respectivas salas de trabajo.

Tras las reuniones, los distintos colectivos firmaron un manifiesto por el que se solidarizan con sus compañeros de los centros de control de Galicia, que en las últimas semanas mantienen un conflicto con la dirección de AENA por discrepancias en la contabilidad de las horas trabajadas durante el ejercicio de 2010.

En Galicia avisan de que ya han cubierto sus horarios laborales para este año

Fuentes del sindicato de controladores, USCA, dijeron que habían advertido desde hace tiempo a la empresa que los profesionales del centro de Santiago de Compostela habían gastado todas sus horas laborables para el presente año y que por ello, ateniéndose a la legalidad vigente, no podrían prestar servicio de forma normal a partir de esta semana.

Según esas mismas fuentes, AENA ha interpretado que las horas de descanso entre turnos de trabajo no debían ser consideradas como tiempo de trabajo por lo que estima que todavía queda margen para que los controladores gallegos continúen en sus puestos de trabajo.

Un portavoz de la empresa que preside Juan Lema aseguró que, al margen de la razones formales por la que el USCA ha convocado las asambleas de ayer en los centros de trabajo, AENA está persuadida de que la intención última es "generar inquietud entre los viajeros ante el próximo puente de diciembre" que es aprovechado por un buen número de ciudadanos para disfrutar de unos días de vacaciones. El sindicato de controladores, por su parte, señala que aunque AENA no quiere reconocer públicamente que faltan controladores en sus centros de Galicia, esa carencia existe y la propia empresa ha tomado ya medidas para paliarla. Explican que la actual plantilla de control en los centros citados es de 28 personas y que ya se han señalado a otros 11 profesionales para que se incorporen en las próximos tres meses.

USCA ha advertido, por su parte, que esta situación se va a ir extendiendo por diferentes puntos el espacio aéreo español a lo largo del mes de diciembre debido a que los trabajadores de diferentes puntos están a punto de sobrepasar los límites máximos de su jornada anual.

Peligro de contagio del conflicto gallego

El nuevo frente que se ha abierto en la guerra interminable entre los controladores aéreos y AENA tiene ahora su epicentro en Galicia. Los profesiones que trabajan en el centro que da servicio al aeropuerto de Lavacolla en Santiago de Compostela no acudieron en la noche del domingo al lunes a sus puestos de trabajo, debido a que según su sindicato, USCA, todos habían cumplido con el máximo de horas que permite la ley.Este hecho provocó graves problemas en el tráfico aéreo de la comunidad, debido a que en Lavacolla se hacen también las aproximaciones de Vigo y La Coruña.

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