Análisis

Invertir en banca: en el riesgo está la rentabilidad

La virulencia con la que los especuladores han atacado en las últimas jornadas a la Bolsa española ha profundizado aún más en los fuertes recortes sufridos por el sector bancario. Los analistas consideran que este desplome abre atractivas posibilidades de inversión a largo plazo en los dos grandes bancos españoles.

La virulencia con la que los especuladores han atacado en las últimas jornadas a la Bolsa española ha profundizado aún más en los fuertes recortes sufridos por el sector bancario. Los títulos de los bancos están padeciendo un castigo durísimo después de que los mercados hayan situado a España en su punto de mira, especialmente tras el rescate irlandés. Con el Ibex cediendo más de un 7% en su peor semana desde que Grecia fue rescatada, Santander ha perdido un 34% en lo que va de año, y BBVA un 38%. En cuanto a la banca mediana, Banesto, Bankinter, Sabadell y Popular se han dejado un 26%, un 42%, un 19% y un 22%, respectivamente. Entre los seis bancos cotizados han perdido más de 50.700 millones de valor en Bolsa en el año.

La desconfianza persiste, y los títulos de los bancos están cotizando muy por debajo del precio objetivo de sus acciones según el consenso de los analistas. Los 7,53 euros en los que cerró Santander el viernes se elevan hasta los 11,03 euros por título que recomiendan los expertos. Para BBVA el consenso es de 10,68 euros por título, frente a los 7,55 euros por acción en los que cerró la semana. Así, los analistas consideran que el desplome provocado a raíz de la crisis de deuda de los países periféricos europeos ofrece atractivas posibilidades de inversión a largo plazo en los dos grandes bancos españoles.

"A corto plazo el riesgo de compra es alto, pues para 2011 esperamos un panorama difícil para el sector. En cambio, a medio y largo, en un horizonte temporal a uno o dos años, hay una oportunidad de compra clarísima para Santander y BBVA", esgrime Javier Martínez-Canut, de Deutsche Bank España. Y añade, "son niveles muy atractivos, pues están cotizando por debajo de su valor en libros, del valor contable de sus activos".

Entidades diversificadas

Tal y como recuerda Nicolás López, de M&G Valores, invertir ahora en banca representa una opción de riesgo ante tanta volatilidad. "Se podría ganar mucho dinero en poco tiempo, con una rentabilidad potencial muy alta, pero a costa de un gran riesgo. Si bien no creemos que sea descabellado comprar títulos de los grandes si se mantienen las acciones a largo plazo", afirma López. Una idea en la que incide Soledad Pellón, de IG Markets. "Las bajadas recientes resultan muy interesantes para comprar si la intención es mantener las acciones a largo plazo, porque es posible que los títulos sigan cayendo dependiendo de la evolución de los problemas de la periferia".

La entidad cántabra mantiene un PER estimado (veces que el beneficio está contenido en la acción) de 7,51 veces en 2010, por un PER estimado de 6,36 veces del grupo presidido por Francisco González. Y una rentabilidad por dividendo del 6,29% y del 5,34%, respectivamente. El castigo sufrido, especialmente por la gran banca, está siendo "excesivo" según los analistas. "A Santander y BBVA el mercado les está castigando como si fueran solo españoles, como si su negocio fuera local, pero no lo son", argumenta Soledad Bueno, de Inversis. Y es que la totalidad de los expertos coinciden en realizar una clara diferenciación entre la gran banca, y la banca mediana. "Santander y BBVA son referencia en la banca Europea, con grandes fortalezas en su balance, y que han sabido internacionalizarse para no depender de los problemas de España. En el caso del Santander, gran parte de sus ingresos provienen del exterior con América Latina, una de las regiones de mayor crecimiento mundial, aportando cerca del 40% de sus beneficios mientras que España solo representa el 20%, y BBVA igual", esgrime Soledad Pellón. En cambio, la situación de la banca doméstica es más complicada, "no por solvencia, sino por la construcción de la cuenta de resultados, lastrada por la baja demanda de crédito", concluye Carlos Andrés, de March Gestión de Fondos.

Las apuestas bajistas atacan al sector

Los grandes fondos de inversión y los especuladores han acentuado su apuesta en posiciones cortas en las entidades bancarias españolas. Su intención es buscar beneficios ante descensos en el precio de las acciones sobre el que declaran la posición, aprovechando las dudas del mercado respecto a la solvencia de España. "Una de las formas de intentar ganar dinero en momentos de tanta volatilidad y dudas sobre la fortaleza de España son las posiciones cortas", declaró esta semana a Europa Press la analista de Atlas Capital, Susana Felpeto.

El pasado 19 de noviembre, el total de las posiciones cortas agregadas sobre BBVA se elevaba al 1,228% de su capital social, con un valor de mercado de 354,4 millones de euros. En el Popular alcanzan el 5,542% del capital, mientras el Sabadell acumula una posición corta sobre su capital del 4,88%. En Bankinter se elevan a 39 millones de euros al alcanzar el 1,924% del capital.

A raíz de la crisis, y como consecuencia de esos ataques, sumados a la reestructuración del sector, la caída en la demanda de crédito, el incremento de la morosidad o la alta exposición al ladrillo, los bancos españoles han reducido su capitalización bursátil desde los más de 163.000 millones de euros a cierre de 2009, a los poco más de 115.000 millones actuales.