Esta venta borrará unos 2.700 millones de deuda

ACS venderá sus renovables para reducir deuda y acceder al consejo de Iberdrola

ACS ha dado un giro en su batalla con Iberdrola para tomar posiciones en un consejo que mantiene la puerta cerrada al grupo de construcción, primer accionista de la eléctrica con el 15%, esgrimiendo la presencia de ambas en la generación eléctrica.

Florentino Pérez ha puesto en venta hasta el último de los activos de energías renovables de ACS, tanto registrados como prerregistrados. Una decisión que afecta a 1.056 megavatios (MW) eólicos en España, 352 MW de energía eólica fuera del país y 349 MW termosolares en el mercado local. Fuentes del sector valoran la desinversión en unos 4.000 millones. Pero además, la operación eliminaría 2.700 millones de deuda que ACS mantiene por su presencia en este negocio (su deuda neta es de 9.077 millones), y daría alas a la constructora para comprar acciones de Iberdrola y acometer la opa de Hochtief.

Lo que no saldrá de su perímetro es la cartera de 1.850 MW en fase de proyecto y financiación en países como EE UU y Grecia.

IBERDROLA 8,92 0,20%
ACS 34,51 -1,12%

Además de hacer caja y reducir el pasivo -ACS enmarcó ayer el movimiento en su "política habitual de venta de infraestructuras que han entrado o van a entrar en operación"-, el primer partícipe de Iberdrola eludirá la citada incompatibilidad.

En la junta de la eléctrica del 26 de marzo, ACS colocó a José María Loizaga, uno de sus consejeros, en el órgano de decisión de Iberdrola haciendo valer su posición del 12,7% de entonces. Una situación que apenas duró unos minutos, al ser revocado.

El secretario del consejo de la eléctrica, Julián Martínez Simancas, se apoyó en dictámenes encargados a PwC y Nera Economics para argumentar que existía un "conflicto de competencia estructural, directa y permanente, especialmente en energías renovables e ingeniería". Algo que contraviene los estatutos de Iberdrola.

ACS siempre ha hablado del deber de abstención que establece la ley de sociedades anónimas, en caso de que se diera conflicto de intereses, para eludir cualquier incompatibilidad. Pero no ha logrado acercar posiciones. Más allá de eso, ambas libran un intenso pulso en los tribunales.