Cuatro comunidades se quedan sin presencia

El supervisor cierra el 30% de sus oficinas en su plan de ajuste

El supervisor bancario, que desde hace meses apremia a las cajas de ahorros para que aceleren su reestructuración, predica con el ejemplo. El Banco de España anunció ayer el cierre de siete de sus 22 sucursales "con el objetivo de mejorar la eficiencia en el uso de los recursos económicos y humanos".

La crisis financiera y económica no ha pasado desapercibida para nadie. Así, la necesidad de apretarse el cinturón en los tiempos que corren afecta a prácticamente todas las instituciones. Así lo ha demostrado el supervisor bancario español, que ayer anunció la reestructuración de su red de sucursales. El Banco de España clausurará el próximo 31 de mayo siete de las 22 oficinas que posee en toda la geografía española (Ceuta, Logroño, Melilla, Pamplona, San Sebastián, Santander y Toledo), lo que corresponde a más del 30% de su red.

De esta forma, además de las dos ciudades autónomas, cuatro comunidades se quedan sin presencia del Banco de España: Navarra, Cantabria, Castilla-La Mancha y La Rioja. Las oficinas cerradas representan el 9% de la actividad total del Banco de España, según ha explicado en un comunicado.

Canales alternativos

En cuanto a los servicios ofrecidos a los ciudadanos, el organismo dirigido por Miguel Ángel Fernández Ordóñez señaló que "estos disponen de cauces alternativos -correo postal o internet- que no hacen necesaria la presencia física en la sucursal para realizar trámites como, por ejemplo, los relacionados con la suscripción de deuda pública, la presentación de reclamaciones contra entidades de crédito o la obtención de informes de la Central de Información de Riesgos (CIR)".

La actividad de las siete sucursales que se cerrarán el próximo ejercicio representa el 9,3% del total de la red, destacó el supervisor financiero español.

La reestructuración de la red del Banco de España ha vivido ya dos etapas anteriores. Entre los años 1978 y 1982 se cerraron 18 de las 70 oficinas existentes. Entre 2002 y 2004 desaparecieron otras 30 sucursales, con lo que quedaron las 22 actuales. De ellas, solo las 15 que seguirán abiertas a partir de junio de 2011 tienen operativa plena, incluyendo el centro mecanizado de tratamiento de billetes y el servicio de caja a las entidades de crédito.

La plantilla se reubicará en las sucursales más cercanas

Según señaló el supervisor financiero, la plantilla de las siete sucursales está compuesta por 58 trabajadores, los cuales podrán solicitar el traslado a las sucursales más cercanas en las que existan vacantes o a Madrid. De este modo, el cierre de las oficinas no supondrá ningún despido. Además, el Banco de España ha abierto un proceso de negociación con los sindicatos para alcanzar un acuerdo sobre las modalidades precisas de esta adaptación laboral.

Ayer mismo los sindicatos fueron convocados e informados en una reunión permanente de la comisión negociadora entre el Banco y las unidades sindicales presentes en la institución. El próximo 1 de diciembre tendrá lugar un nuevo encuentro donde los representantes de los trabajadores aspiran a buscar una solución que contemple prejubilaciones y no solo el traslado forzoso.