Habrá que sustituir 40 motores de los A-380

Airbus reclamará a Rolls por el accidente de Qantas

Airbus exigirá a Rolls-Royce una compensación económica por los problemas derivados de la explosión en un A-380 de Qantas. En principio, habrá que sustituir 40 motores en los aviones ya en operación.

Airbus reclamará a Rolls por el accidente de Qantas
Airbus reclamará a Rolls por el accidente de Qantas

La explosión en pleno vuelo de un motor fabricado por Rolls-Royce para el superavión de Airbus va a costarle caro al grupo británico. La filial de EADS informó ayer de que va a reclamar una compensación económica al fabricante de motores por los problemas que el accidente le va a generar en sus planes de futuro para el A-380.

Por el momento, la investigación del accidente sigue en marcha, si bien parece que ya se encuentra bastante avanzada, y Rolls-Royce tiene que facilitar un plan a las compañías afectadas para sustituir los Trent 900 similares al accidentado y que ya están montados en aviones operativos.

En la actualidad, existen 21 A-380 que funcionan con motores de Rolls-Royce (cuatro en cada avión), operados por Qantas, Lufthansa y Singapore. Airbus tiene previsto entregar cuatro unidades más hasta finales de año, tres de ellas equipadas con el Trent 900.

Ayer, el consejero delegado de la aerolínea australiana Qantas, Alan Joyce, avanzó que, casi con toda probabilidad, habrá que cambiar la mitad de los motores en funcionamiento, es decir, alrededor de 40.

Línea de montaje

Rolls-Royce negocia con Airbus la posibilidad de usar algunos de los motores que el fabricante aeronáutico ya tiene en la línea de montaje final del A-380 como recambio para los aviones afectados. Desde que sufrió el accidente, hace dos semanas, Qantas mantiene en tierra su flota de seis superaviones. Ya ha cambiado tres de los motores y estima que, en total, tendrá que reemplazar unos 14.

Lufthansa, que cuenta con cuatro unidades del A-380, ya ha sustituido un propulsor y ha anunciado que va a cambiar otro más. Su flota es la más reciente, por lo que debería ser la menos afectada por los problemas detectados en el motor, ya que Rolls-Royce ha ido introduciendo cambios en el Trent 900 a medida que ha ido ampliando su producción.

Las compañías aéreas afectadas han extremado los controles de sus aparatos, en línea con las recomendaciones de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), que instan a revisar cada motor por primera vez cuando haya cumplido diez ciclos y, posteriormente, cada 20. Cada ciclo equivale a un vuelo entre destinos. Los A-380 de Lufthansa y Singapore (que tiene once unidades) completan diez ciclos a la semana. De esta forma, los motores de sus aviones deberán ser revisados dos veces al mes.

La explosión perforó el ala del avión

Cada vez se conocen más detalles de la explosión registrada hace dos semanas en el A-380 de Qantas y de sus consecuencias. Airbus ya ha hecho llegar un primer informe técnico con fotos y gráficos detallados del avión y del motor accidentados, un documento que fue adelantado en su blog por Ben Sandilands, periodista especializado en el sector aeronáutico.

El informe revela que la explosión que se produjo en la zona de la turbina intermedia del Trent 900 fabricado por Rolls-Royce provocó, entre otras cosas, que varios fragmentos perforaran de lado a lado el ala en el que iban montados los propulsores y que, además, resultara dañada parte de la panza de la aeronave.

Los daños en el ala afectaron a uno de los tanques de combustible del A-380 y a parte del cableado, limitando la capacidad de los tripulantes para manejar la aeronave. Así, no pudieron apagar el motor parejo al accidentado, con el consiguiente riesgo de incendio.