Petróleo

El barril de crudo de Texas baja un 0,02% y acaba a 84,86 dólares

La cotización del crudo de Texas bajó hoy un leve 0,02% en la Bolsa Mercantil de Nueva York y cerró a 84,86 dólares por barril (159 litros), en una jornada en la que el dólar se fortalecía ante otras divisas.

Al concluir la sesión en Nueva York, los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para diciembre restaron dos centavos de dólar al precio de cierre del viernes, cuando los precios del crudo cayeron un 3,3%, rompiendo así con la tendencia alcista que había llevado al combustible a cerrar a su precio más alto en dos años.

Los contratos de gasolina para entrega en diciembre restaron hoy un centavo y cerraron a 2,19 dólares por galón (3,78 litros), en lo que los de gasóleo con vencimiento también el mes próximo sumaron un centavo a su precio anterior para terminar a 2,37 dólares por galón.

Por su parte, el gas natural se encareció este lunes cinco centavos de dólar y sus contratos para diciembre terminaron a 3,84 dólares por cada mil pies cúbicos.

Los precios del crudo y algunos de sus derivados registraron esos descensos en una jornada marcada por la subida del dólar ante otras divisas, como el euro, de manera que por una divisa europea se pagaban 1,3600 dólares, comparado con los 1,3693 de la jornada anterior.

El fortalecimiento del dólar suele presionar a la baja los precios del petróleo, ya que, al negociarse en esa moneda, resultan más caros si se adquieren con divisas apreciadas frente al "billete verde".

El descenso del petróleo se produjo además en una sesión en la que se conoció que las ventas de minoristas en Estados Unidos subieron en octubre un 1,2%, por encima de lo esperado por los analistas. Se trata de su cuarto incremento mensual consecutivo.

Ese dato reveló que los consumidores estadounidenses, cuyo gasto equivale a más de dos tercios de la actividad económica de ese país, concurrieron con más entusiasmo a las tiendas, lo que influyó en que en esta jornada los principales índices de Wall Street registraran beneficios.

Sin embargo, ese dato no logró convencer a los operadores de que el repunte económico se vaya a traducir a corto plazo en un aumento de la demanda energética.