Impacto de la crisis

El 80% de las cadenas de distribución registró pérdidas en 2009, según un estudio

Las cadenas de distribución, sobre todo las más pequeñas, han sufrido el impacto de la crisis con más virulencia que otros sectores. "En la actual coyuntura económica, el número de empresas medianas y pequeñas con resultado ordinario negativo ha pasado del 8% en 2007 al 80% en 2009", según asegura la firma especializada en fusiones y adquisiciones OnetoOne.

Es decir, el número de empresas que ha entrado en pérdidas se ha multiplicado de manera acelerada y algunas tienen su viabilidad en entredicho como Coronel Tapiocca o Hazel. Según sus estimaciones (que excluye a las cadenas de alimentación), en estos dos años el margen de Ebitda (resultado de explotación) sobre ventas de las cadenas pequeñas y medianas -que facturan menos de 100 millones de euros anuales- se ha recortado más de un 50%.

El estudio también pone de relieve cuál debe ser el tamaño mínimo de una empresa de retail para soportar el impacto de la crisis. Es decir, cuál es la cifra de negocio que debe alcanzar una cadena de distribución para mantener un resultado neto positivo y garantizarse su supervivencia a pesar de que sus ventas puedan llegar a recortarse entre un 10% y un 30% y, además, debe seguir cumpliendo con los compromisos con sus acreedores. Según esta premisa, el estudio de OnetoOne desvela que las empresas del sector retail tienen que alcanzar un tamaño mínimo de entre 28 y 38 millones de euros. En caso contrario pueden estar abocadas a entrar en concurso de acreedores.

La firma de asesoría también ha calculado el impacto que ha tenido la crisis en la capitalización del sector, una hipótesis en la que hay que tener en cuenta que la mayoría de las empresas de distribución son firmas privadas y tan sólo Inditex se encuentra entre las grandes firmas que cotizan en Bolsa. El estudio estima que la pérdida de valor de mercado de las empresas medianas y pequeñas alcanza los 1.735 millones de euros.

Ante esta situación, el informe plantea cuatro alternativas. Por un lado, la reducción de costes a la espera de tiempos mejores y, por otro, elevar el tamaño de la sociedad vía fusiones o adquisiciones. Además, propone la vía de la internacionalización para abrir nuevos mercados y, por último, cambiar el modelo de negocio.