A fondo

¡Contentos están los accionistas de Cisco!

Los accionistas de Cisco Systems no deben de estar nada contentos. Es más, tienen que estar muy enfadados, que trinan. Y es que a más de uno, el hundimiento sufrido ayer por las acciones del gigante de las redes de internet tras presentar unas previsiones decepcionantes para el trimestre que concluye en enero le pilló por sorpresa. De hecho, los títulos habían subido un 22% desde principios de septiembre, ¿cómo podían pensar que en unas pocas horas se iban a diluir las ganancias acumuladas en dos meses y medio?

Pues así fue. Las acciones de Cisco se hundieron un 16%, convirtiéndose en uno de los mayores desplomes en un solo día de toda la historia de la empresa. Los títulos ya rozan los precios mínimos del último año. La bajada provocó una pérdida de 22.580 millones de dólares (unos 16.670 millones de euros) en términos de capitalización bursátil, que pasó de 139.300 a 116.700 millones. Para gestoras como Vanguard Group, principal accionista institucional de Cisco, y MFS Investment, otro de los inversores más relevantes, la situación debió ser particularmente dolorosa dado que, según Thomson Reuters, elevaron sus participaciones en la compañía durante el tercer trimestre.

La cuestión ahora es saber hacia dónde puede ir la empresa que dirige John Chambers. De cara al trimestre en curso, Cisco espera un aumento de los ingresos de entre un 3% y un 5%, lo que implicaría, según señala la casa de Bolsa Stifel Nicolaus, un retroceso secuencial de entre el 4% y el 6%. La clave para mejorar no será otra que la recuperación de los negocios vinculados a las administraciones públicas estadounidenses y europeas (el sector público aporta el 22% de los ingresos), así como el segmento de la televisión por cable, que han sido los que peor evolución han registrado en el último trimestre.

CISCO SYSTEMS, INC. 46,96 1,54%

En este momento hay un debate abierto entre los analistas. Los hay pesimistas y que no han dudado en rebajar sus recomendaciones sobre Cisco. Barron's indicó ayer que la firma William Blair señaló que la empresa no ha dado suficientes explicaciones. Estos expertos advirtieron de que hay una saturación del mercado en segmentos como los routers y los switches, además de indicar que Cisco está perdiendo cuota de mercado en áreas como los móviles, la seguridad y las aplicaciones de redes. A su vez, Deutsche Bank mostró su preocupación por la estabilidad a corto plazo y por la capacidad de los nuevos productos de entrar en el mercado con una mayor velocidad.

Otros no fueron tan pesimistas. La casa de Bolsa Cowen apuntó que Cisco tiene un gran potencial, que empezará a verse en el segundo trimestre del actual ejercicio fiscal. También hay quien ha apuntado que el mal de Cisco es consecuencia del rápido deterioro de la economía global y la prueba, apuntó JP Morgan, es el recorte de las inversiones por parte de EE UU y los países europeos.

Dividendos y recompras

Pero, mientras se aclara el escenario, la dirección de Cisco parece decidida a mejorar la retribución al, desde ayer, atribulado accionista. Durante el último trimestre, la compañía recompró acciones por 2.500 millones de dólares, por encima de los 2.300 y 2.250 millones de los dos trimestres anteriores, respectivamente. Y todavía tiene pendiente la compra de títulos por 4.500 millones del programa de recompra aún vigente.

Además, Cisco anunció a final de septiembre que empezará a pagar dividendos a partir de 2011. Probablemente, los primeros se abonarán antes de que termine el ejercicio fiscal, que acaba en julio.

Quizá, y ante estos eventos, aparezcan algunos comentarios sobre la posibilidad de que Cisco esté alcanzando un periodo de maduración de sus negocios. Por supuesto, no sería descartable, ni mucho menos, que el grupo procediera a hacer más adquisiciones, estrategia de la que es especialista, con alguna operación incluso de renombre. En el mercado se ha rumoreado con su entrada en el mundo del smartphone y ha sonado el nombre de RIM. Músculo financiero no le falta. El gigante concluyó octubre con 38.900 millones entre tesorería e inversiones a corto plazo. A veces los golpes de efecto son necesarios.