Primera toma de contacto

Trabajo admite que no se ha reanudado el diálogo social porque no era la meta

La secretaria de Estado de Empleo, María Luz Rodríguez, ha dicho que hoy no se ha reanudado el diálogo social "porque no era el objetivo", ya que la reunión ha sido una primera toma de contacto con los sindicatos para "reflexionar" sobre la reforma de las políticas activas de empleo.

Esta es la primera reunión entre el Gobierno y los sindicatos, tras la huelga general del 29 de septiembre que ha generado expectativas por la posible reanudación del diálogo social.

Tras el encuentro, Rodríguez reconoció que en la reunión se han puesto otros asuntos sobre la mesa, como la negociación colectiva o los expedientes de regulación de empleo, pero subrayó que su objetivo no era hablar de estos temas sino hacer un "llamamiento" para mejorar la situación de las personas en desempleo.

Reiteró que la intención de Trabajo era trasladar una reflexión sobre las políticas activas de empleo para que los desempleados "no estén parados", sino debidamente atendidos "de forma profesional" y puedan tener más oportunidades a la hora de reincorporarse al mercado laboral. Esta "prioridad", junto al desarrollo de la ley de extranjería, que, según dijo, tiene "una fuerte relación con el empleo", es lo que se quería trasladar a los sindicatos hoy, añadió Rodríguez.

La responsable de empleo, que no precisó si los sindicatos han mostrado su disposición a pactar estas políticas, señaló a grandes rasgos, sus tres ejes principales. El primero se centrará en orientar a los desempleados de sectores como la construcción a otros que el Gobierno quiere fomentar como las energías alternativas, las nuevas tecnologías o los servicios asistenciales.

En segundo lugar, se refirió a la necesidad de ajustar "mejor" la competencia del Estado, que regula las políticas activas de empleo, con las de las comunidades autónomas, que las gestionan.

Al respecto dijo que, hasta ahora, había uniformidad en el tratamiento de los desempleados a través de los "grandes programas nacionales de empleo" pero que ahora, se trata de definir y precisar cómo se debe atender a un desempleado o en qué plazos, entre otras cuestiones, y dar mayor margen de maniobra a las comunidades autónomas.

El tercer eje, señaló Rodríguez, tratará de "equilibrar" los servicios públicos de empleo con las agencias privadas.

La intención del Gobierno, añadió, es concretar esas tres líneas genéricas de actuación, "ponerlo negro sobre blanco" y poder "compartirlo" después con la patronal y los sindicatos, con los que no se ha fijado una fecha para la próxima reunión.

Ante la advertencia de los sindicatos de no retomar el diálogo social si no se cambia la reforma laboral, Rodríguez subrayó que la reforma "ha llegado para quedarse", pero matizó que "marca un campo de juego que no está cerrado" y que en su desarrollo "puede haber algún margen para hablar".