Cree irresponsable no modificar el sistema

Trabajo vincula la solvencia de España a reformar las pensiones

El secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, alertó ayer sobre la "irresponsabilidad" que supondría que los grupos políticos, especialmente el PP, no reeditaran el Pacto de Toledo para reformar las pensiones con consenso. En su opinión, la falta de dicho acuerdo "dañaría gravemente la solvencia de España como país" de cara a los mercados.

Sólo la intervención de las altas esferas a última hora podría salvar en estos momentos el Pacto de Toledo", así opinaron ayer fuentes conocedoras del estado de la negociación de la reforma de las pensiones en el ámbito parlamentario.

El portavoz del PP en la Comisión de dicho Pacto, Tomás Burgos, ratificó esta afirmación durante una jornada organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), al considerar que cada día que pasa es más difícil que los grupos parlamentarios lleguen a un consenso en esta materia, algo que el Gobierno espera que se produzca antes de final de año.

Congelación en 2011

Según Burgos, el PP ve prácticamente imposible en estos momentos conseguir un acuerdo, "por los incumplimientos del Gobierno, que se ha dedicado a sembrar de minas la renovación del Pacto de Toledo". Reprochaba así al Ejecutivo que se haya "saltado" el Pacto con la congelación de las pensiones prevista para 2011; y mostraba también su rechazo a retrasar hasta los 67 años la edad legal de jubilación. Ante esta postura del PP, el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, advirtió durante la clausura de estas mismas jornadas que sería una "profunda irresponsabilidad" que las fuerzas políticas, en particular el PP, "buscaran excusas para no renovar el Pacto de Toledo". Según alertó, "en un año en el que las convulsiones vienen de fuera, esta falta de consenso dañaría gravemente la solvencia de España como país" ante los mercados internacionales.

No obstante, Granado aseguró que el Gobierno "no contempla un escenario sin pacto, porque lo ha habido siempre y porque nos interesa a todos política y económicamente".

Es más, el responsable de la Seguridad Social apeló a la generalidad de las recomendaciones, "que nunca recogen números concretos" para que el Partido Popular pueda sumarse al acuerdo. Si bien reiteró la necesidad de elevar la edad legal de jubilación. En este sentido, Granado recordó que la edad real de retiro en España ya se ha ampliado de 61 a 63 años.

Otros 700.000 empleos menos, según el PP

La patronal, los sindicatos y el PP coincidieron ayer en reprochar al Gobierno la lentitud con la que está acometiendo la separación de fuentes de financiación de la Seguridad Social. En la actualidad, el sistema de pensiones costea casi 10.000 millones anuales que en teoría deberían pagarse con impuestos (complementos a mínimos, bonificaciones al empleo estable o subidas de mínimas). A falta de que se culmine esta clarificación, Tomas Burgos (PP) aseguró ayer que Octavio Granado ha reconocido que las cuentas del sistema están ya "a las puertas del equilibrio". Esto, en opinión de Burgos, se convertirá en números rojos de la Seguridad Social en 2011, para cuando el PP espera que desaparezcan 700.000 cotizantes, que habrá que sumar a los 1,8 millones que se ha llevado ya por delante la crisis.