Declaraciones del ministro de Finanzas luso

Portugal cree que las dudas sobre los mecanismos europeos presionan su deuda

El ministro de Finanzas luso, Fernando Teixeira dos Santos, afirmó hoy que las dudas sobre el funcionamiento del futuro mecanismo permanente de gestión de crisis de la UE penalizan la deuda de Portugal, Irlanda y Grecia.

"La situación en el mercado de la deuda refleja inseguridades sobre la indefinición del mecanismo permanente de gestión de crisis, ya que los obligacionistas tienen recelo por tener que soportar grandes pérdidas", declaró a los periodistas Teixeira dos Santos.

Los intereses de las obligaciones portuguesas a 10 años -utilizados como baremo de la confianza en la economía de un país- llegaron a negociarse hoy en el mercado secundario al 7,019%, otro máximo histórico desde la introducción del euro.

La escalada de la penalización de la deuda se produjo poco después de que el Tesoro luso colocase esta mañana 1.242 millones de euros que, en el caso de los vencimientos a diez años, alcanzaron el tipo de interés récord para ese tipo de emisiones del 6,80%.

El ministro de Finanzas pidió a la UE que "clarifique" el mecanismo permanente de gestión de crisis, proyecto que fue debatido en la pasada Cumbre de los 27 miembros para evitar futuros problemas presupuestarios.

Además, Teixeira subrayó la necesidad de que Portugal haga "todos los esfuerzos" para reducir su déficit del 9,3% de 2009 hasta el 4,6% en 2011 y resaltó que se debe continuar con las reformas económicas ya iniciadas por el Ejecutivo luso.

Con el objetivo de reducir el déficit y cumplir con las exigencias de Bruselas, el Ejecutivo socialista del primer ministro José Sócrates presentó el mes pasado un plan de austeridad con los presupuestos de 2011 que aprobó el Parlamento gracias a la abstención del mayor partido de oposición, el Social Demócrata, de centro-derecha.

Entre las medidas de ahorro estatal figuran una bajada salarial de los funcionarios, la congelación de las pensiones, el aumento del IVA, la reestructuración del sector empresarial del Estado, la revisión de las grandes obras públicas y nuevos cortes en la inversión.