COLUMNA

La leve subida del yuan no convence

China dio ayer a sus socios comerciales una muestra de lo que quieren. Pero fue solo un aperitivo. El yuan se fortaleció frente al dólar por el mayor importe en un día desde la reforma del mercado anunciada en junio. El momento parece más que favorable. En solo dos días los líderes mundiales se reúnen en Seúl para quejarse sobre los desequilibrios globales, uno de los mayores es el infravalorado yuan.

La sorpresa de la subida del 0,5% tiene lógica. El regulador de las reservas extranjeras de China dio a conocer las nuevas normas el mismo día para frenar la entrada de dinero caliente. Mientras que el Banco Central, preocupado por la burbuja de activos, elevó la rentabilidad de los billetes a un año. Esto pudo haber llevado a los inversores a creer que un alza en los tipos de interés era el único camino. Una mayor tasa de interés debe empujar hacia arriba el valor de una divisa.

Sin embargo, todas las cosas no son iguales. Los controles de capitales chinos pueden se fugaces, pero no tanto como para que un incremento del 0,25% en las tasas supere el coste de escalar el muro para la mayoría de los inversores. Incluso una subida doble en los tipos de interés no inclinaría realmente la balanza y es difícil creer que el mercado realmente maneja el yuan, que en términos nominales se ha fortalecido este año en menos del 3% frente al dólar, mientras otras monedas asiáticas se han disparado.

Los socios comerciales, que ven la divisa china como un subsidio para sus exportadores, deben estar agradecidos por esos pequeños favores. Un aumento del 0,5% diario podría repetirse con el tiempo, marcando un gran diferencia en el valor de la moneda. Pero con el yuan cayendo todavía un 5% en términos efectivos desde la sorpresiva reforma de junio, se necesita mucho más para conseguir que Pekín se descuelgue.

Por John Foley.