Euforia en los países emergentes

Los españoles se encuentran entre los más pesimistas sobre su economía

Uno de cada diez españoles considera buena la situación económica, un nivel muy inferior a la media global. A las puertas de la cumbre del G-20, la encuesta de Ipsos dibuja una fuerte disparidad entre el optimismo emergente y el escepticismo de los países avanzados.

Los españoles no encuentran motivos para el optimismo respecto a su economía. La última edición de la encuesta de Ipsos, referida a septiembre, limita al 9% el grupo de quienes consideran la situación económica buena o muy buena, muy lejos de la media global del 40%. La encuesta, realizada online con respuestas de 18.611 personas de 24 países, refleja un estancamiento en niveles muy bajos de la percepción de los españoles, acorde con una tasa de paro que dobla la europea y la media de la OCDE.

Respecto al panorama global, el estudio refleja una clara divergencia entre los países emergentes y los avanzados, que puede marcar los discursos en la cumbre del G-20. Así, India y China, donde la actividad ha recuperado ya ritmos boyantes, se encuentran entre los más optimistas, con niveles de optimismo del 82% y el 75%, respectivamente. En Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia o Japón los optimistas no llegan a dos de cada diez. La excepción más notable entre las potencias tradicionales es Alemania, con un 56% de optimistas. Entre los BRIC (Brasil, Rusia, India y China), el porcentaje alcanza el 61%.

Estancamiento en niveles bajos

La percepción global se mantiene estancada en un moderado pesimismo desde comienzos de año: cuatro de cada seis personas consideran la situación de su país como buena o muy buena. El porcentaje ha caído apenas una centésima respecto a la encuesta de agosto (41%), y desde enero el rango de variación se ha ceñido entre esa cifra y el 38%. El punto más bajo se produjo en la primavera del año pasado, cuando los optimistas solo representaban el 29% de la población. En todo caso, el nivel actual se mantiene claramente por debajo de los anteriores al inicio de la crisis financiera, cuando había más optimistas que pesimistas.

Por aquel entonces (primavera de 2007) el nivel de confianza de los españoles respecto a su economía llegaba a superar la media global (58% frente a 56%). Pero la evolución ha sido especialmente sangrante en este país: desde comienzos de este año, el porcentaje de optimistas nunca ha superado el 10%. Jorge Díaz Cardiel, director de Ipsos Public Affairs España, señala que "tras el repunte positivo que la confianza de los españoles sufrió en agosto, septiembre ha supuesto una ligera reversión de un punto. La confianza española sigue a gran distancia de la del resto de países europeos". Entre los 24 que conforman la encuesta, solo Japón y Hungría, con un 7% de optimistas, ocupan una posición peor en la clasificación. Según explica Díaz Cardiel, la última toma de resultados coincidió "con malos datos de empleo y la preparación de la huelga general". Eso sí: la encuesta no toma aún en cuenta el impacto del último cambio de Gobierno, que, según otros sondeos, ha mejorado la percepción política respecto al Ejecutivo.