Ferrari World Abu Dabi

Ferrari impulsa el 'disneyworld' del motor

Se inaugura en Abu Dabi el primer parque temático centrado en la marca italiana

Ferrari es una empresa muy especial. Factura miles de millones de euros en coches de calle pero parecen vivir volcados en la competición. Basta con acceder a su página web para comprobar que lo primero son las carreras, el resto de la información es secundaria. El fundador, Enzo Ferrari, veía en los coches de calle una forma de obtener fondos de clientes adinerados para financiar los equipos de carreras.

Cuando Enzo Ferrari murió en 1988, su sucesor fue Luca de Montezemolo, quien con apenas 26 años había demostrado su valía dirigiendo la Scuderia Ferrari de F1 y llevándola a la victoria en 1975 y 1977. Montezemolo llegó a la presidencia de Ferrari con una amplia visión empresarial y numerosos éxitos, tras haber sido vicepresidente de la Juventus de Turín, director general de Cinzano, director del comité organizador del Mundial de Italia 90 o haber ideado o relanzado varias marcas de lujo dentro del mundo de la moda o la decoración. Siempre cercano al entorno de la familia Agnelli (dueños del grupo Fiat), en los medios británicos le llaman Lucky Luca (Luca el afortunado).

Su retorno a Ferrari como presidente supuso un momento crucial para la marca. La Scuderia llevaba desde 1979 sin ganar el Mundial y los coches de calle adolecían de una clara falta de calidad. Cuenta que, en su primera reunión con el comité de dirección, le preguntaron sobre su nuevo coche de empresa, un 348 amarillo: "¿Qué tal, fantástico?". Y él respondió: "Yo soy un cliente. Se bien los problemas que tiene el coche y los he apuntado en una lista". Desde entonces las cosas han cambiado mucho en Ferrari, los coches de calle son fiables y la Scuderia casi siempre está en condiciones de luchar por el Campeonato Mundial de F1.

El desarrollo de la marca y el aprovechamiento de su potente imagen son otra característica de la gestión durante los últimos años. Las Ferrari Store (tiendas oficiales) se han extendido por todo el mundo y junto a los derechos de imagen suponen unos importantes ingresos que aumentan año tras año. En lo que va de ejercicio las ventas de su tienda online han crecido un 55%. Durante los tres primeros trimestres de 2010 los ingresos totales de la compañía sumaron 1.349 millones de euros (+4,8%), y se entregaron 4.598 deportivos (+2,4%). Los beneficios alcanzaron los 192 millones de euros (+9%).

El nuevo reto de la casa italiana es el parque Ferrari World Abu Dabi, presentado oficialmente el pasado 27 de octubre. Han pasado casi tres años desde que en noviembre de 2007 se colocara la primera piedra. La idea fue "construir un oasis de hospitalidad y belleza que contenga la cultura, el sabor y el auténtico espíritu italiano, así como su historia automovilística, las sensaciones y la tradición de Ferrari y la competición". En la ceremonia de apertura Montezemolo declaró: "Gracias a la nación y a todos los que han hecho posible este sueño (…) También nos gusta pensar que este parque será una pequeña contribución para reforzar los puentes entre nuestras dos culturas". Ferrari ha cultivado buenas relaciones con los países del área, y prueba de ello son los patrocinadores que lucen sus monoplazas. Mudabala, de Abu Dabi, es dueña del 5% de la empresa italiana, y Etihad Airways es la línea aérea del país. Otra muestra de que a los líderes locales les gustan los coches es Aabar Investments PJSC (propiedad del Gobierno de Abu Dabi) son los principales accionistas de Daimler (fabricantes de Mercedes-Benz) con un 9,1% del capital.

Ferrari inauguró su primer concesionario en los Emiratos Árabes Unidos (que incluyen Abu Dabi, Dubái y otros cinco emiratos) en 1987. En la actualidad disponen de varios puntos de venta. Además de dealers en los países petroleros, la red de Oriente Medio y África incluye concesionarios en Beirut (Líbano) o Muscat (Omán).

El parque no pertenece a Ferrari sino a Aldar Properties PJSC, participada por el Gobierno de Abu Dabi en forma de empresas como Mudabala Development Company, Abu Dabi Investment Company o Abu Dabi National Hotels Company.

Está situado en Yas Island (noreste del país), ocupa 200.000 metros cuadrados y sus promotores consideran que su ubicación es ideal al ser "un cruce de caminos" entre Europa, Asia y África. Está a 10 minutos del aeropuerto internacional de Abu Dabi, a 30 minutos en coche desde la ciudad de Abu Dabi y a 50 minutos de Dubái. Las instalaciones se pueden ver a kilómetros de distancia gracias a su techo rojo. Está inspirado en el clásico perfil lateral de los GT de la marca, y el escudo amarillo de la Scuderia mide 65 x 48,5 metros. El diseño es obra de la firma de arquitectura Benoy, y la altura de la construcción es de 45 metros, con 35.000 toneladas de acero invertidas en la estructura.

Incluye lo que han llamado atracciones para niños de todas las edades, con el objetivo de ofrecer una verdadera experiencia Ferrari. El diseño y la construcción de las atracciones las ha realizado la compañía Jack Rouse Associates. Como no podía ser de otra manera en un parque dedicado a Ferrari, la montaña rusa es la más rápida del mundo, supera los 200 km/h y los pasajeros van montados en vagones que imitan a un Fórmula 1. En total, son más de 20 atracciones donde los simuladores más reales tienen un importante papel. También se puede hacer un recorrido en tobogán acuático a través del interior del motor de un Ferrari 599.

Y no todo es virtual, porque también hay escuela de conducción para niños y mayores. Parte del circuito que acoge el Gran Premio de F1 se emplea en la escuela. La gestión corre a cargo de Farah Leisure Parks Management, una joint venture entre Aldar y ProFun Management Group. Por supuesto, los ingresos derivados de la venta de comida y recuerdos serán importantes. Gastronomía italiana, una tienda de 825 metros cuadrados con productos Ferrari y otra de 1.300 metros cuadrados especializada en Ferrari World Abu Dabi. Es un parque sobre coches, pero parece difícil esquivar el aroma a Disneyworld. En la sede de Maranello muchos lo piensan pero pocos se atreven a decirlo: "Que habría dicho el viejo Enzo al ver todo esto".