Avalmadrid e Iberaval se alían

Las sociedades de garantía solicitan más ayuda pública para salvar pymes

Las sociedades de garantía recíproca reclaman un mayor apoyo público con el fin de salvar a más pymes de la quiebra. Proponen una mayor recapitalización y participar con el ICO en líneas de mediación de menos de 100.000 euros con el objetivo de que el crédito vuelva a fluir.

Más del 83% de las pymes confesaba en septiembre que tenía problemas para acceder al crédito. La banca sigue muy reticente a la hora de conceder créditos y ya ha recibido un aviso por parte de la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, de que empiece a restablecer los préstamos a hogares y pymes. La línea ICO Directo, puesta en marcha en julio por el Ejecutivo para facilitar préstamos a pequeñas y medianas compañías, no ha surtido el efecto deseado por las elevadas garantías que exige a los empresarios (de hecho sólo se han concedido el 2,4% de los créditos solicitados).

En ese escenario, las sociedades de garantía recíproca (SGR) quieren reivindicar el papel que han jugado de apoyo financiero a las pymes durante la crisis. Sólo en 2009 han concedido 2.500 millones en avales, de los que se han beneficiado 100.000 pymes, con una generación de 87.000 empleos. "La concesión de créditos de menos de un millón de euros por parte de la banca bajó un 26% en 2009, según los datos del Banco de España, mientras que la actividad de las sociedades de garantía recíproca creció un 12% en el mismo periodo", subraya Juan Manuel Santos-Suárez, presidente de Avalmadrid.

Estas sociedades, que son entidades financieras que conceden avales a pymes que buscan un crédito a través de la banca, también destacan la importancia del apoyo financiero a largo plazo para las empresas pequeñas y los emprendedores. "El problema del crédito existe y la creación de empleo depende en exclusiva de las pymes. Las SGR tienen que jugar un papel fundamental, porque somos los que mejor comprendemos el riesgo empresarial y valoramos más el proyecto que la garantía", destaca José Rolando Álvarez, presidente de Iberaval, sociedad de garantía recíproca de Castilla y León.

Y para ello exhibe que el 60% de los avales concedidos son a más de ocho años, "cuando la banca sólo está financiando a corto plazo", y ocho de cada diez van a empresas de menos de cincuenta trabajadores.

Avalmadrid e Iberaval, que suponen el 22% de la actividad de las SGR en España (prevén formalizar 600 millones de euros en avales para el próximo ejercicio), se han aliado con dos objetivos: impulsar el crédito a pymes en Madrid, Castilla y León y en las comunidades limítrofes, y trasladar al Ejecutivo la necesidad de que necesitan más fondos. Y para ello exigen que se amplíe el capital en Cersa (Compañía Española de Reafianzamiento), una sociedad dependiente del Ministerio de Industria, que da cobertura parcial al riesgo asumido por las SGR. "El efecto multiplicador es brutal. Cada euro que se invierte en fondos propios en una SGR se traduce en doce euros en avales y cada euro invertido en Cersa da lugar a 37 euros en avales", subraya Santos-Suárez.

Por su parte, el presidente de Iberaval plantea ampliar la colaboración con el ICO. En la actualidad, esas dos sociedades de garantía recíproca ofrecen, a través de la línea ICO Directo, avales a través de los que se puede elevar el crédito máximo de 200.000 a 600.000 euros, siempre con el riesgo compartido con la entidad financiera. "Con el ICO, debemos concentrarnos ahora en operaciones inferiores a 100.000 euros para que el crédito llegue a los autónomos y a los emprendedores, que no requieren tanto dinero para poner en marcha sus proyectos", recalca Álvarez, que asegura que estarían dispuestos a asumir un porcentaje superior a la mitad del riesgo de las operaciones.

"Dar crédito a las pymes es rentable"

El presidente de Iberaval recalca también la necesidad de iniciar una reestructuración del sector, tal y como está sucediendo con las cajas de ahorro. "Hay 22 sociedades de garantía recíproca en todo el territorio nacional. El sistema, por las dificultades de la banca para dar créditos a pymes, va a tener que crecer, pero no todas lo pueden hacer al mismo ritmo, por lo que sería necesario abrir una reflexión sobre este asunto". apunta. Preguntados sobre la posibilidad de extender la alianza de Madrid y Castilla y León a otras comunidades, los presidentes de Avalmadrid e Iberaval se muestran dispuestos a entablar conversaciones.

Pero, por encima de todo, quieren desterrar el mito de que es muy costoso prestar dinero a autónomos o emprendedores. "Dar crédito a las pymes es rentable. El único requisito es saber hacerlo y aquí las SGR jugamos un papel protagonista, porque tenemos experiencia a la hora de analizar el riesgo empresarial, no las garantías", subraya.

Un dato que avala esta tesis es el hecho de que la actividad de las sociedades de garantía recíproca ha crecido exponencialmente desde que estalló la crisis en 2008, todo lo contrario que la banca que desde esa fecha endureció las condiciones para otorgar créditos. "El 40% de los avales concedidos se han concentrado en los tres años de la crisis, lo que habla del compromiso con las pymes", remarca Santos-Suárez. Según los datos de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca, en 2009 se concedieron avales por 2.516 millones de euros, de los que más del 73% era para operaciones inferiores a 66.000 euros. Ocho de cada diez operaciones iba destinada a empresas de menos de 50 trabajadores.

Cómo funciona una SGR

DEFINICIâN. Las sociedades de garantía recíproca son entidades financierasque prestan avales ante bancos y cajas de ahorros para que concedan a su vez créditos a pymes. La SGR responden como avalista en caso de fallido.

FUNCIONAMIENTO. Al asumir la SGR el riesgo, el banco concede a tipos bajos y plazos largos, algo que no ocurriría por la vía tradicional. A cambio de la garantía, la empresa está obligada a adquirir una cuota social de la SGR, que pasa a formar parte de sus recursos propios. A la finalización del crédito, la pyme puede optar por recuperar ese importe o mantenerlo. Si opta por esta última opción, la pyme permanecerá como socio partícipe y tendrá así acceso a otras prestaciones y serviciosde la SGR.

PARTICIPACIâN. En las SGR existen dos tipos de socios: los socios partícipes y los protectores. Los primeros son las empresas antes mencionadas que se convierten en socios partícipes y los segundos suelen ser gobiernos regionales, entidades financieras, cámaras de comercio o las patronales empresariales. Con el fin de garantizar la independencia de la sociedad de garantía recíproca, los votos de los socios protectores en su conjunto no podrán representar más del 50% del total. En el caso de Avalmadrid, la mayor participación corresponde al Instituto Madrileño de Desarrollo (Imade), dependiente de la Comunidad de Madrid, seguida por Caja Madrid. En el de Iberaval están representados las Cámaras de Comercio de Castilla y León, la diputación de Valladolid, Caja España y Caja Duero.

PRESTACIONES. Las SGR otorgan dos tipos de avales financieros. Por un lado los que se presentan a las entidades financieras, que cubren el riesgo en operaciones de inversión, refinanciación, circulante, leasing, póliza de crédito o descuento comercial. En el otro lado se encuentran los que presentan ante otras entidades, como el aplazamiento de pago ante las administraciones y organismos públicos, el aval dinerario ante terceros, el aval de permuta para bienes inmuebles o los préstamos de la administración.