Entre Ontario y el Estado de Michigan

ACS y Acciona logran una autopista entre Canadá y Estados Unidos por 1.100 millones

ACS y Acciona se han adjudicado en consorcio el contrato de construcción y posterior explotación de una autopista en la frontera entre Canadá y Estados Unidos a la altura de Ontario y el Estado de Michigan, un proyecto de 1.100 millones de euros y por el que también pujaba Hochtief.

Se trata de la mayor inversión en autopistas de la provincia de Ontario y de la segunda autopista que la compañía presidida por José Manuel Entrecanales y la que preside Florentino Pérez logran juntas en Norteamérica, según informaron las empresas.

El contrato refuerza la presencia que Acciona y ACS tienen ya Norteamérica, un mercado que ambas consideran estratégico en sus respectivas políticas de internacionalización.

Se suma además a la nutrida lista de éxitos internacionales lograda por la construcción española en el exterior en los últimos meses, coincidiendo con el recorte de la obra pública en España.

ACCIONA 104,00 0,00%
ACS 26,48 -1,34%

El proyecto contempla el diseño, construcción y posterior gestión y mantenimiento de la Windsor-Essex Parkway, una autopista de once kilómetros de longitud, que conectará la autopista 401 de Ontario con la frontera de Estados Unidos.

Acciona y ACS han conseguido esta nueva autopista a través de un consorcio en el que cuentan con una participación del un 33% cada una y que completa la americana Fluor, con otro 33%.

Por este proyecto pujaban otros dos grupos, uno de ellos liderado por la australiana Macquarie y la alemana Hochtief, constructora de la que ACS es primer accionista y sobre la que prevé lanzar una OPA. El otro, estaba conformado por HSBC Infraestructure, Bilfinger y John Laing Investments. DIEZ BANCOS FINANCIADORES.

La financiación, tanto a corto como a largo plazo del proyecto, correrá a cargo de un grupo de diez bancos con los que el consorcio adjudicatario prevé firmar en enero el correspondiente acuerdo.

La vía, que debe estar lista en 2014, contará con seis carriles (tres por sentido), y discurrirá en túneles en parte de su recorrido, para eliminar cruces en superficie y aliviar el tráfico.

El objetivo de la autopista es mejorar la eficiencia y seguridad del tráfico entre los dos países, separando los tráficos locales e internacionales que discurren por la zona y optimizar el paso fronterizo, uno de las más concurridos, con el fin último de contribuir a la economía tanto de Ontario y Michigan, como de sus respectivos países.

El contrato incluye medidas para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de la zona, como la promoción de 120 hectáreas de parques y zonas ajardinadas. Se prevé asimismo la construcción de una vía de servicio paralela al tronco de la autopista, carreteras municipales, enlaces y la dotación de las más modernas medidas de gestión de tráfico.

ACS y Acciona considera que este proyecto y su inversión supondrá un "gran estímulo" para la economía de la zona, que supondrá la creación de más de 12.000 empleos, entre directos e indirectos.