Sólo el 14% de las industrias sabe cuál será el impacto

El precio del CO2 se duplica, pero no alarma a las empresas

Dos tercios de la industria española son conscientes de que el precio de los derechos de emisión de gases contaminantes va a subir de aquí a 2020. De hecho, cerca de la mitad de los industriales, un 48,75%, están convencidos de que los precios por tonelada de CO2 subirán desde los 15 euros actuales hasta situarlo por encima de los 20 euros en 2020, tal y como revela el informe Los mercados de Carbono en España, realizado por la consultora especializada Factor CO2.

"Paradójicamente", afirma, "sólo un 13,92% manifiesta que haya cuantificado su exposición" a esta subida de precios del carbono, "para así poder calcular el impacto que va a tener este mercado a la hora de tomar decisiones empresariales". El objetivo del informe, según el director general de Factor CO2, Kepa Solaun, es conocer cómo se enfrentan las industrias españolas a "la importancia y necesidad de reducir las emisiones de CO2", algo que "cuesta dinero" y que tiene implicaciones macroeconómicas.

La opinión de los analistas, recogida en el informe de Factor CO2, prevé que en Europa los precios de la tonelada de CO2 suban hasta los 20 euros para finales de 2012, mientras que las previsiones para 2020 oscilan en la amplia horquilla de entre los 20 y los 40 euros.

Esta subida no es indiferente para las empresas sujetas al comercio de derechos de emisión. Las compañías eléctricas, cementeras o azulejeras, por ejemplo, están obligadas a no contaminar más de una cantidad. Este monto, hasta la fecha, se calcula por toneladas de CO2 emitidas a la atmósfera y los Estados otorgan gratuitamente a las empresas un número de toneladas que pueden emitir como derechos de emisión. Por encima de esta asignación, las compañías han de acudir al mercado de derechos de carbono a comprar si emiten más o vender si les sobran.

Desde la consultora son conscientes de que, en este contexto económico, "existe una gran incertidumbre sobre qué va a pasar", sobre todo viniendo de entornos de precio muy bajo y con una "volatilidad muy alta". En España, la tendencia ha sido un descenso continuado de las emisiones desde 2005, según explica el informe. Este descenso se ha producido principalmente por la "desaceleración industrial, el impacto del precio de la energía y el efecto de las medidas regulatorias e incentivos introducidos desde entonces".

El problema, en opinión de Solaun, es discernir el escenario 2013-2020 en que la UE asignará de forma global los derechos de emisión, en lugar de que cada país adjudique los suyos a las empresas. De este modo, se limitará el reparto y se activará el sistema de subasta, lo que otorgará más visibilidad a los precios.

Solaun recomienda a las empresas que no han valorado aún estas variables que "piensen ahora lo que van a necesitar en el futuro", con el fin de que puedan planificar los distintos escenarios de aquí a 2020 y que estudien sus capacidades para modificar los procesos productivos de modo más eficiente.