Octubre deja 68.213 parados más

El incremento de la temporalidad pone en cuestión la reforma laboral

El paro registrado aumentó en octubre por tercer mes consecutivo, situando el número de desempleados en 4.085.976. El aumento de 68.213 personas es moderado en comparación con años anteriores, pero se ve empañado por un nuevo repunte de la temporalidad.

La reforma laboral aprobada por decreto hace cuatro meses y convalidada por el Parlamento en septiembre presenta, hasta ahora, un suspenso sin paliativos en uno de sus principales objetivos: la reducción de la temporalidad. Las cifras de afiliación y paro registrado publicadas ayer por el Ministerio de Trabajo ofrecen un sombrío panorama por lo que toca a la estabilidad en el empleo. Así, de los 1.346.087 contratos de trabajo celebrados en octubre, solo 118.422 (es decir, el 8,8%) tienen carácter indefinido. Los contratos fijos se reducen un 6,38% en tasa interanual, más que en los dos meses anteriores, y el descenso acumulado hasta octubre alcanza los 92.255.

El ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, afirmó ayer que todavía es pronto para analizar los efectos de la reforma laboral, y difirió un primer pronunciamiento gubernamental hasta finales de año. Sin embargo, reconoció que el grueso de los contratos que se firmen en el futuro más inmediato serán temporales, limitándose los indefinidos a la conversión forzosa de los anteriores.

Desencanto frente a la EPA

Los datos publicados ayer suponen, por lo demás, una dosis de desencanto después de que la Encuesta de Población Activa presentara la semana pasada la primera reducción trimestral del paro desde el inicio de la crisis. Según Trabajo, octubre se saldó con 68.213 parados más que en el mes anterior, lo que supone un incremento mensual del 1,7% y deja el paro registrado en 4.085.976 personas.

Eso sí: octubre, marcado por el fin de la temporada veraniega, acostumbra a incidir negativamente en el empleo. Por eso cabe matizar que el aumento del paro es sensiblemente inferior al registrado doce meses atrás, y queda muy lejos de la sangría de hace dos años. Con todo, el deterioro se mantiene por encima de los años de ciclo alcista que concluyeron de forma abrupta con la crisis financiera.

En términos desestacionalizados, el paro tuvo un mejor comportamiento, reduciéndose en 9.639 personas; en cambio, la afiliación cayó más en estos términos que en la serie original (27.000 personas frente a 5.000). Las inscripciones en la Seguridad Social suman así cuatro meses consecutivos a la baja y dejan el total en 17.666.149 ocupados, si bien el descenso de octubre (0,03%) permite hablar de estabilización.

Por lo que afecta a los sexos, el paro masculino y el femenino mantienen niveles equilibrados, superando marginalmente los dos millones de personas en cada caso. Ahora bien: en el último año, el desempleo femenino ha crecido de forma más acusada (165.679 frente a 111.944 nuevos parados). Por lo demás, la menor tasa de participación en el mercado laboral lleva a que el paro femenino sea sensiblemente superior en términos relativos.

Desde el punto de vista sectorial, el paro subió en octubre en el grueso de las ramas de actividad, destacando el aumento en los servicios (49.056 personas) y la agricultura (13.861); ambos casos son compatibles con la estacionalidad citada más arriba. Pero la construcción logra escapar del deterioro general, reduciendo su paro en 2.697 personas respecto a septiembre. Esa variación podría responder al hecho de que, por primera vez desde 2006, se estén vendiendo más viviendas de las que se terminan y, por tanto, comienza a reducirse el ingente stock. El cambio de tendencia sería especialmente relevante para un sector que responde de la pérdida de uno de cada dos empleos durante la crisis económica.

Las prestaciones asistenciales superan ya a las contributivas

Los datos publicados ayer por Trabajo recogen una reducción del número de beneficiarios de prestaciones por desempleo, aunque la cobertura alcance aún a tres de cada cuatro parados. La moderación no se debe a una inexistente reducción del paro, sino a que el grueso de los nuevos parados generados durante 2008 y 2009 comienzan a agotar sus beneficios.

Entre quienes todavía cobran del Sistema Público de Empleo, octubre supuso un punto de inflexión: por primera vez, los perceptores de prestaciones asistenciales (50,03%) superan a los de las contributivas (49,97%).

De esta forma, los beneficiarios de subsidio general y los de renta activa de inserción suman conjuntamente más personas que las que reciben pagos en función del seguro de desempleo que han cotizado; ese fenómeno añade presión sobre la posible prórroga de las ayudas de 426 euros durante seis meses para los parados que agoten su prestación. El Gobierno, que se comprometió inicialmente a prorrogarlo, condiciona esa eventualidad al análisis de la situación a su vencimiento, en el próximo mes de febrero, cuando se evaluarán sus beneficios y su incidencia presupuestaria.

Durante el mes de octubre, los 1.233.895 perceptores de subsidio recibieron 612.844 euros, lo que supone una media de 497 euros por cada uno. Los 1,36 millones de beneficiarios por prestaciones contributivas recibieron una media de 845,5 euros cada mes, lejos de los 1.000 que alcanzaban a mediados del año pasado.

Reunión para negociar las políticas activas

El ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, convocará a los agentes sociales la próxima semana para comenzar la negociación de la reforma de las políticas activas de empleo. Gómez afirmó que el Gobierno aún no tiene una propuesta concreta, que elaborará "en el marco de un diálogo que no debe prolongarse más allá de enero". Sin embargo, el director de la Oficina Económica del Presidente, Javier Vallés, avanzó el martes que el objetivo pasa por disminuir las subvenciones al empleo y elevar la capacitación y empleabilidad, sobre todo en lo que respecta a los parados.

En este sentido, Gómez afirmó ayer que le gustaría que la ayuda de 426 euros a los parados que agoten la prestación forme parte del nuevo diseño de esas políticas, condicionándose su prórroga a convertirla en "algo más activo". Respecto al empleo, el ministro afirmó que está "muy cerca de alcanzar el equilibrio" en el que cese la destrucción.

Peor los autónomos

La caída acumulada de la afiliación alcanzó en los 10 primeros meses del año las 137.690 personas, un 0,77%. Siguiendo la tendencia de toda la crisis, la pérdida relativa de empleos autónomos (1,42%) duplica de largo la de los del régimen general (0,6%).