Prevé operar nuevas concesiones

Globalvía dirige su ampliación a fondos soberanos y de pensiones

Globalvía está buscando inversores a largo plazo, entre fondos soberanos y de pensiones, para ampliar capital. Se trata de levantar un mínimo de 500 millones para tomar participaciones mayoritarias en concesiones maduras por valor de 3.000 millones.

La operadora de infraestructuras Globalvía necesita un cheque millonario para crecer, ha buscado dentro de casa y no tiene más remedio que ampliar capital con nuevos socios. Y es que ni FCC puede comprometer su caja en apoyar a la filial concesionaria ni Caja Madrid debe aumentar su exposición a una firma industrial como es ésta. Ambas comparten el 50% y podrían diluirse hasta un 35% tras la pretendida recapitalización.

El presidente de Globalvía, Juan Béjar, está tirando sus redes "entre fondos soberanos y de pensiones. También estamos hablando con alguna aseguradora y no hemos tocado a los fondos árabes, aunque no lo descartamos", comentó ayer en un encuentro con la prensa. Sus pretensiones pasan por captar un mínimo de 500 millones entregando al socio o socios entrantes entre un 30% y un 40% del capital.

La entrada de liquidez se destinará a comprar el 51% en concesiones de autopistas o ferroviarias ya maduras. Con los 500 millones se podrían obtener, en función de los actuales parámetros de apalancamiento en operaciones del sector (30% equity, 70% deuda), otros 1.165 millones en deuda bancaria. Por tanto, la empresa gestionaría un total de 1.665 millones, que le darían entrada con el citado 51% en infraestructuras valoradas en más de 3.000 millones de euros. Los mercados prioritarios para crecer son EE UU, Canadá, Europa y América Latina.

TIR del 12%

En sus contactos con la comunidad inversora, la empresa no está comprometiendo tasa alguna de rentabilidad por dividendos. Sin embargo, Béjar calcula que la tasa de rendimiento de Globalvía se sitúa entre un 10% y un 12%. "Nuestro valor es el modelo de crecimiento basado en la inversión, cuando la mayoría de los operadores desinvirten", argumentó Béjar.

Antes de abrir su accionariado, la firma segregará una serie de participaciones cuyo valor en libros asciende a 300 millones, frente a los 1.300 millones en que se tasa actualmente el ramillete de participaciones de Globalvía. Se trata de un sacrificio por el que se ponen en cuarentena los activos por reequilibrar, participaciones minoritarias o de menor interés por no estar en campos estratégicos. Así, quedan fuera los dos hospitales de la compañía, otros tantos aeropuertos, sus puertos y las autopistas radiales de Madrid o la autopista Cartagena-Vera. El plan incluye la venta "sin prisas" de esas participaciones o su vuelta al holding una vez sea retomado el equilibrio económico-financiero.

El mensaje de Béjar a los inversores arroja cinco ideas: el coste de capital está bajando en Reino Unido y EE UU; las infraestructuras maduras han mantenido el Ebitda durante la crisis; actualmente se están recuperando los niveles de tráfico; las valoraciones de los activos son las más bajas de la historia al aplicarse tasas de descuento más altas, y la política de dividendos del sector está siendo estable.

Con 41 concesiones bajo su paraguas (con una vida media de 24 años), Globalvía prevé ingresar 186 millones en 2010, de los que 115 millones engrosarán el Ebitda. Con la actual envergadura, Juan Béjar cree que la facturación podría crecer un 5% anual sin contar la aportación de las concesiones en rampa de lanzamiento.

Puerta abierta a la futura salida a Bolsa

Globalvía ha anunciado que tras ampliar capital precisará aportaciones económicas a medio plazo. Las vías para obtenerlas serán la entrada de nuevos socios o la colocación en Bolsa.

El 93% del valor en libros de las concesiones de Globalvía depende de activos en operación. A largo plazo la firma pretende que la cuota no caiga del 90%.

La mayor parte de las infraestructuras operadas (el 66% del valor en libros de las participaciones de Globalvía) están expuestas a España, lo que no representa, a juicio del presidente Béjar, problema para los inversores especializados.

Juan Béjar valora como "interesante" la entrada de CVC en Abertis. Aunque "habrá que ver cómo se conjugan el interés largoplacista de La Caixa y el perfil de un asesor de fondos"

La cifra

1.300 millones es el valor en libros de Globalvía. 300 millones se englobarán en una empresa ajena a la ampliación.