Comicios legislativos

Obama tiende la mano a los republicanos para unos compromisos que anticipa difíciles

El presidente del Gobierno de EE UU, Barack Obama, acaba de ofrecer una rueda de prensa en la que el presidente admitió que los ciudadanos están "frustrados" y dijo que entendía la posición de quienes creían que el Gobierno "se ha extralimitado en su labor".

Obama, durante su comparecencia de hoy en rueda de prensa
Obama, durante su comparecencia de hoy en rueda de prensa

A los republicanos, que ganaron el control de la cámara de Representantes el martes, les ha propuesto tener la mente abierta a un debate honesto en áreas en las que ambos partidos pueden llegar a acuerdos, aunque también explicó que habría muchas dificultades en la mayoría de las cuestiones porque los dos partidos tienen principios que no pueden ser comprometidos y porque las soluciones "no son fáciles". Por ello, augura dos años de dificultades y posible parálisis en Washington.

De hecho, Obama defendió la reforma sanitaria aunque reconoció que el proceso para su aprobación fue "desordenado". Asimismo, indicó que eran necesarios algunos estímulos más y asegurar que los recortes fiscales de George Bush solo se mantienen para las rentas medias. Con respecto al alcance del Gobierno, el presidente admitió saber que ha hecho cosas que son "más intrusivas de que lo que la gente estaba acostumbrada y todos sabíamos en la Casa Blanca que era peligroso, pero también necesario".

Durante la hora que duró la rueda de prensa el presidente estuvo a la vez combativo y a la defensiva. "Tengo que hacer un trabajo mejor". "He estado dispuesto al compromiso antes y lo estoy ahora". "Mi responsabilidad es que la economía crezca y que con ella lo haga la clase media", señaló poco antes de decir que no quiere volver a revisar las cuestiones que han generado controversia en los últimos dos años. "Los americanos no quieren que nos pongamos a relitigar el pasado", remarcó.

Obama apuntó a la educación (donde no acepta recortes), la independencia energética y las rebajas del déficit como territorios en los que podría haber acuerdos y mantuvo la esperanza en que el Partido Republicano apoyara estímulos fiscales que lleva meses pidiendo en el Congreso, como la aceleración de depreciaciones para empresas y los proyectos de infraestructuras. "Una de las cosas que permiten rebajar la deuda y el déficit es el crecimiento y sinceramente creo que tenemos que dinamizarlo. Sinceramente hasta ahora tengo que oír ideas en este sentido porque con recortes fiscales solamente no es posible hacer avanzar la economía como ya hemos visto entre 2001 y 2008", dijo.

Con respecto a los recortes fiscales de Bush, a los que se refería con ese comentario, Obama volvió a dejar fuera de su ampliación -cuando expiren- a las rentas altas y pidió que se acelerara para llegar a un acuerdo sobre esto y la polémica política del 'Don't Ask Don't Tell' con la que se elimina a los homosexuales del ejército, antes de que tome posesión en enero el congreso nacido de estas elecciones.

El presidente, visiblemente cansado tras admitir que la noche electoral no había sido "divertida", no oculto el efecto del revés de las urnas, la "elección de humildad", y admitió la responsabilidad por la debacle sufrida por su partido. El resultado "ha sido una paliza", asumió. Obama dijo que "le duele" ver como personas muy comprometidas han perdido su escaño después de haber apoyado políticas que eran discutidas pero las correctas.

Apenas unas horas antes, los republicanos John Boehner, futuro líder de la cámara de Representantes, Mitch McConnel, el jefe de la mayoría en el Senado, y Haley Barbour, gobernador de Mississippi, ofrecieron una pequeña comparecencia ante los medios en la que explicaron que las elecciones en las que han ganado el control de la Cámara Baja, ampliado la mayoría en la Alta y ganado gobiernos claves como el de Ohio, Pensilvania, Michigan o New Mexico, ha sido un referendum a las políticas de Obama.

McConnel afirmó que los ciudadanos "han apreciado que no hayamos cooperado con Obama" y que el mensaje que han mandado es que hay que recortar deuda y gastos además de la acción del Gobierno. Boehner dijo que extender los recortes fiscales de Bush a todos los ciudadanos era lo apropiado, incluso a las rentas altas y que la reforma de la sanidad "es un mataempleos y la ruina de la mejor sanidad del mundo que además va a quebrar el país". Los republicanos quieren bien acabar con esta reforma, bien eliminar su financiación para que no despegue.