El tribunal tiene un mes para resolver

Los socialistas franceses llevan al Constitucional la reforma de las pensiones

El Partido Socialista francés (PS) recurrió hoy ante el Consejo Constitucional la ley adoptada la pasada semana que retrasa en dos años la edad mínima de jubilación, hasta los 62, al considerar que "atenta contra el principio de igualdad".

La máxima instancia constitucional del país cuenta ahora con un mes para resolver el recurso, aunque si lo examina por el procedimiento de urgencia, puede emitir su decisión en ocho días.

Si supera el examen del Consejo Constitucional, el texto pasará a manos del presidente, Nicolas Sarkozy, para que estampe su firma.

La reforma de las pensiones, medida estrella del mandato de Sarkozy, fue aprobada por las cámaras la semana pasada y está previsto que entre en vigor a mediados de mes.

Además de retrasar la edad mínima de jubilación, la ley, que se aplicará de forma progresiva hasta 2018, fija en 67 años la edad para cobrar la pensión íntegra, frente a los 65 actuales.

Esos dos puntos han despertado una fuerte oposición de los sindicatos, que han convocado doce jornadas de movilización, entre ellas, una prevista para el próximo sábado.

Según el texto del recurso, la nueva ley no trata igual a todos los trabajadores, al no tener en cuenta las especificidades de las carreras largas, de las mujeres y de los parados que han visto detenida su carrera laboral por maternidad o pérdida de empleo.

Además, el retraso de la edad de jubilación perjudica también a los obreros de actividades cuya esperanza de vida es inferior, en algunos casos de siete años, y que, por tanto, tendrán menos tiempo de disfrutar de un derecho compensatorio, según los socialistas.

El recurso de los socialistas incluye, asimismo, una parte sobre el proceso de aprobación de la reforma, al considerar que los debates en la Asamblea Nacional fueron cercenados por decisión de la presidencia de la cámara baja en contra del reglamento.

El retraso de la edad de jubilación ha marcado la agenda política y social en Francia en las últimas semanas.

Sarkozy lo considera el punto central de su programa de reformas y los observadores políticos franceses consideran que una vez adoptada el presidente tendrá las manos libres para llevar a cabo un cambio de Gobierno con el que afrontar la última parte de su mandato, hasta las elecciones de 2012.

Mientras, la movilización sindical y estudiantil contra la reforma parece haber remitido después de que el texto superara sus trámites parlamentarios.

En la última jornada de huelga general, que tuvo lugar el pasado jueves, tanto los sindicatos como el Gobierno coincidieron en constatar un descenso de la participación.

Los paros sectoriales, que afectaban sobre todo a las refinerías y a los transportes férreos, han remitido y sólo algunos estudiantes continúan a perturbar las clases.