A partir de 2011

Irlanda planea recortar 5.000 empleos en la sanidad pública para reducir el déficit fiscal

El Gobierno irlandés planea recortar 5.000 puestos de trabajo en la sanidad pública a partir de 2011 para ahorrar 200 millones de euros al año. Con ello, se pretende recortar el elevado déficit público, uno de los principales lastres de la economía irlandesa y que ha disparado el coste de la deuda soberana.

El plan irá dirigido a suprimir cargos directivos y administrativos dentro del sector sanitario y probablemente afectará a trabajadores que tengan más de 50 años. El Gobierno irlandés está buscando distintas fórmulas que le permitan ahorrar 15.000 millones de euros en los próximos cuatro años. El déficit público de Irlanda se disparó hasta el 14,3% de su PIB en 2009. El nivel más alta de todos los países de la UE, incluido Grecia.

Ayudas a Rumanía

Por otra parte, otro de los países europeos con una peor situación económica, Rumanía, está a la espera de recibir más ayudas de los organismos internacionales. El FMI acordó entregar a Rumanía una nueva partida por 900 millones de euros, anunció ayer en Bucarest el jefe de misión de esta institución, Jeffrey Franks. El dinero corresponde a la séptima partida del crédito de 20.000 millones que el país contrató el año pasado al FMI, la Comisión Europea y al Banco Mundial.

La recepción de estos 900 millones de euros está prevista para el próximo mes de enero y está condicionada a la aprobación de los Presupuestos para 2011 y a la vigilancia del déficit público. Por su parte, los técnicos de la Comisión Europea advirtieron a Rumanía que debe cumplir los compromisos acordados para recibir el cuarto tramo de ayuda con cargo al programa de asistencia financiera de la UE, que asciende hasta los 1.200 millones de euros. Así, el Gobierno rumano debe aprobar el proyecto de Presupuesto para 2011, promulgar la ley de unificación salarial y reformar las pensiones si quiere recibir la ayuda comunitaria. Hasta el momento, Rumanía ha recibido 11.300 millones procedentes del FMI y otros 3.650 millones de la Comisión Europea.