Paso adelante en la alta velocidad

Un nuevo AVE, un nuevo impulso para Madrid

Convertida en el mayor nudo de alta velocidad del mundo, la capital se beneficia de cada nueva conexión

Renfe venderá los billetes del AVE al precio que fije la demanda
Renfe venderá los billetes del AVE al precio que fije la demanda

Madrid es el protagonista silencioso del AVE en España". La frase del ministro de Fomento, José Blanco, describe una realidad que a menudo parece olvidarse. Cuando se pone una en marcha una nueva línea de alta velocidad ferroviaria en España, los beneficios no son únicamente para las ciudades a las que llega desde el centro de la península. Al fin y al cabo, los corredores tienen dos direcciones. Y si bien lo evidente es que quien comparativamente mayor réditos saca es el nuevo destino, lo cierto es que Madrid y todo su entorno también ganan.

El AVE que desde mediados de diciembre unirá Madrid con Albacete, Cuenca y Valencia, abundará en la formación del mayor nexo ferroviario de alta velocidad del mundo. La capital española estará conectada desde ese momento con 21 ciudades. De cada una llegan miles de viajeros a diario que tienen un impacto directo en determinados sectores económicos. Y la puesta en marcha de cada línea se traduce en un nuevo impulso para la ciudad.

Según un estudio realizado por Accenture para el Ministerio de Fomento, el nuevo trazado ha generado en la capital y su entorno 40.400 nuevos empleo durante la construcción, que comenzó en 2004, y la previsión es que una vez se ponga en marcha genere otros 44.700 durante sus primeros seis años de explotación. En toda España se calcula que generará 136.000 empleos en ese periodo.

La diferencia entre los empleos generados antes y después de la construcción estriba en su estabilidad. Mientras que los puestos de trabajo vinculados a la obra -fundamentalmente concentrados en el sector industrial- se extinguen a final de este año cuando se concluye la infraestructura, los que se crearán a partir de 2011 tienen vocación de consolidarse. Así, según el estudio de Accenture, el efecto del nuevo AVE en el mercado laboral de Madrid tendrá su momento más álgido en 2012, cuando el tren lleve un año en marcha. De los casi 45.000 puestos de trabajo nuevos (tanto por el efecto directo como por el inducido y por el incremento de renta), el 85% surgirán en el sector servicios. La hostelería, la restauración, el comercio, el transporte y los servicios públicos y de ocio serán los que se beneficiarán de un mayor flujo de viajeros que lleguen a Madrid.

Según Accenture, los establecimientos de restauración venderán 2,8 millones de consumiciones más, los museos de Madrid recibirán entre 180.000 y 250.000 visitantes adicionales y se crearán en torno a 300 nuevas licencias de taxi, destacaron como ejemplo los responsables de la consultora.

Además, la explotación de la línea también requerirá la consolidación de unos 500 empleos relacionados con el mantenimiento, la ingeniería o la tecnología ferroviaria y otros tantos ligados a la prestación de servicios a empresas, como limpieza o seguridad.

"A partir de 2015, y de forma sostenida, el tráfico generado por la nueva línea tendrá la capacidad de mantener en Madrid más de 4.000 empleos al año", destaca el informe de la consultora.

Traducido en dinero, el impacto en Madrid del AVE a Valencia, Cuenca y Albacete alcanzará los 13.217 millones, de los 7.453 millones llegarán tras la puesta en marcha el próximo diciembre. De hecho, según señala Accenture, el efecto multiplicador de la inversión será un 14% mayor cuando empiece a funcionar que durante la construcción.

La reducción del tiempo de viaje que proporciona la nueva línea de AVE -de las hasta tres horas y 50 minutos a los que puede llegar a durar el trayecto con Valencia con el actual Alaris- supone igualmente un ahorros de horas de trabajo pérdidas. Según Accenture, el mejor aprovechamiento del tiempo permite un incremento de productividad equivalente a 1.000 trabajadores al años. El tiempo dirá si todos estos buenos augurios se cumplen.

Una evolución mejorada del 'pato'

El nuevo tren español de alta velocidad AVE 112 se convertirá en la estrella de la nueva línea entre Madrid y Valencia. Se trata de un desarrollo de la serie AVE 102, conocida con el sobrenombre el pato, que circula desde hace más de dos años en rutas como Madrid-Málaga, Madrid-Valladolid o Madrid-Huesca. Tanto el primero como el segundo modelo han sido fabricados por el consorcio que forman la española Talgo y la canadiense Bombardier, y Renfe Operadora (la encargada de la explotación de la red AVE, cuyo presidente es Teófilo Serrano) ha terminado por adoptarlo como el tren con mayor número de unidades de su flota: más de 60.

La principal mejora del nuevo tren se ha producido en su capacidad; cuenta con un total de 365 plazas, lo que suponen 49 más que el AVE 102. Los asientos están distribuidos en dos clases (turista y club) y no en tres, lo que también supone una novedad.

El AVE 112 es un tren más ligero dado que está construido con una aleación de aluminio de menor peso. Este factor y el diseño aerodinámico de sus cabezas tractoras contribuye a que presente un excelente comportamiento en su consumo energético.

El nuevo material ofrece significativas novedades en su interiorismo con asientos abatibles y reposapiés, luz individual, mesa abatible, canales de vídeo, audio, frecuencia de radio. y conexión eléctrica de 220 voltios en todas las plazas.

Renfe, a través de su división industrial Integria, ha participado en la fabricación de catorce trenes de esta serie 112 en su instalación de Los Prados en Málaga.

Desde el punto de ecológico, la apertura de la nueva conexión de alta velocidad entre Madrid, Cuenca, Albacete y Valencia y el uso para su explotación del AVE 112 permitirá que el transporte entre estas poblaciones genere 80.000 toneladas de dióxido de carbono anuales menos y un ahorro energético de casi 30.000 toneladas equivalentes de petróleo.

Atocha duplicará su capacidad

La estación ferroviaria Madrid-Puerta de Atocha duplicará su capacidad actual de forma que podrá acoger a más de 35 millones de viajeros al año en el horizonte de 2025, frente a los 16 millones de usuarios actuales. Esta es una de las principales ventajas de las obras de ampliación que hoy lleva a cabo el Adif, el propietario de la red ferroviaria que preside Antonio González. La iniciativa mejorará también la integración del complejo en la ciudad y la calidad de los servicios prestados a los ciudadanos.

La ampliación entrará en funcionamiento el próximo mes de diciembre, cuando arranque el servicio de la nueva línea de alta velocidad que unirá la capital de España con Cuenca, Valencia y Albacete. Puerta de Atocha se convertirá en nexo de unión de los diferentes corredores de Alta Velocidad con origen o destino tanto en el Norte como en el Sur peninsular, así como en Portugal.

La inversión para la ampliación es de 500 millones. La primera fase tiene como objetivo la construcción de una nueva terminal de llegadas para redistribuir los flujos de usuarios de los servicios de alta velocidad en el interior de la estación, así como la implantación de cuatro nuevas vías de ancho internacional.

Durante la ejecución de esta primera fase también se ha aprovechado para realizar los primeros trabajos del túnel provisional de la futura estación pasante de Atocha. Esta infraestructura permitirá que las circulaciones de alta velocidad procedentes de la zona este de España tengan continuidad hacia las líneas de alta velocidad del norte y noroeste.

La obra se completará con un túnel de 7,3 kilómetros en ancho internacional entre las estaciones de Puerta de Atocha y Chamartín, que permitirá articular la conexión ferroviaria de todas las líneas de alta velocidad españolas.