Remodelación en el Gobierno

Zapatero consolida a su equipo económico para hacer las reformas

Los cambios operados en el Gobierno consagran a Elena Salgado como baluarte de la política presupuestaria y fiscal de Zapatero, en un equipo económico interministerial en el que se mantienen los otros pesos pesados: Miguel Sebastián y José Blanco.

El caluroso saludo que dio hace sólo 48 horas el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y la vicepresidenta Teresa Fernández de la Vega, a Elena Salgado, tras su discurso parlamentario en el debate a la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado, era algo más que puro formalismo. No se trataba sólo de felicitar a la titular del Ministerio de Economía por su defensa de las cuentas públicas de 2011, sino que llevaba implícito un reconocimiento de su labor, según admiten fuentes de la administración. Este reconocimiento se ha visto sobre el papel reforzado con la nueva remodelación del Gobierno.

Tras los últimos cambios introducidos ayer por Zapatero, Salgado es, hoy por hoy, la única persona que le acompaña en el gabinete ministerial desde que el PSOE arrebatara el poder al PP en las elecciones generales de 2004. Desde ese año han pasado casi dos legislaturas y tres crisis de Gobierno, todas superadas por Salgado desde varias carteras ministeriales, primero en Sanidad y en Administraciones Públicas, y ahora desde Economía y la Vicepresidencia Segunda del Gobierno.

Salgado recalcó ayer en el Congreso de los Diputados que se siente valorada por Zapatero. "Los hechos así lo demuestran" añadió lacónicamente, ayer, tras ser preguntada por el hecho de que sea la única ministra en sobrevivir desde 2004. La vicepresidenta recalcó que está contenta con la labor que está realizando hasta ahora.

Además de su permanencia en el Gabinete, Salgado puede hacer gala de que Zapatero no ha tocado a ningún ministro del área económica, a excepción del titular de Trabajo, por razones electorales, y el departamento de Vivienda, cuya supresión se debe más a un asunto de ajustes presupuestarios. De esta forma, el presidente deja en sus puestos a Garmendia, Sebastián y Blanco. Asimismo, Salgado sale fortalecida en sus relaciones con la otra parte del Gabinete, la que coordina las tareas políticas. En los últimos meses, muchos altos funcionarios de su ministerio se habían quejado de una cierta descoordinación con el área política del Ejecutivo que gestionaba De la Vega, y con la propia Oficina Económica de Presidencia del Gobierno.

Según ha reconocido la propia Salgado, el objetivo tras la crisis de la deuda vivida, es recortar el déficit público hasta el 6% del PIB el próximo año y al 3% en 2013, para hacer bueno lo previsto en los Presupuestos. De esta forma, la ministra de Economía se encomienda a la tarea de garantizar la máxima disciplina fiscal posible, que es justo lo que provocó la salida del Ejecutivo de su antecesor Pedro Solbes. Salgado ha llegado a sugerir en el Congreso que se tomarán "medidas adicionales" si fuera necesario para asegurar que la senda de recorte del déficit se cumple, como espera Bruselas y los mercados. Se desconoce si en estas medidas irían incluidas nuevas subidas de impuestos o un nuevo recorte de gasto en los tres niveles de la administración (central, autonómico y local). La situación financiera de ayuntamientos y comunidades será fuente de quebraderos de cabeza, según avisan los principales servicios de estudios, ya que, probablemente, serán incapaces de cumplir con sus objetivos de recorte de déficit.

En segundo lugar, y no menos importante, Salgado se encuentra con el reto de seguir adelante con el cambio de modelo productivo. Para ello tiene de apoyo principal a dos miembros del Gabinete, incluidos en el área económica, como son Cristina Garmendia (Ciencia e Innovación) y Miguel Sebastián (Industria, Turismo y Comercio). Y todo ello pese al recorte de fondos al ministerio de Garmendia, muy criticado entre los científicos y el mundo empresarial. Respecto a Fomento, el otro gran ministerio del área de influencia de Salgado, el próximo año deberá subsistir con el apoyo de la iniciativa privada, dados los recortes de inversión históricos acordados.

Vivienda. De apuesta personal a Secretaría de Estado

Sólo la crisis y la necesidad de recortar el gasto parecen estar detrás de la dolorosa decisión que ha supuesto para el presidente Zapatero decretar la desaparición de los dos ministerios que constituyeron su apuesta personal: Vivienda e Igualdad. El primero nació envuelto por la polémica, debido a que la mayor parte de las competencias en materia de urbanismo están en manos de las comunidades autónomas.

De hecho, fuentes del sector inmobiliario interpretaron ayer que la asunción del departamento ministerial por parte de Fomento "supone la vuelta al edificio de donde nunca debió salir". Y a pesar de su corta vida (poco más de seis años) la cartera de Vivienda ha sido ostentada por tres mujeres: María Antonia Trujillo, Carme Chacón y Beatriz Corredor. El ministro de Fomento, José Blanco, ha ofrecido a Corredor seguir gestionando la política de vivienda desde una secretaría de Estado, a lo que la ya ex ministra ha aceptado, según confirmaron fuentes gubernamentales.

Medio Ambiente, rural y Marino Entre la reforma agraria y las obras hidráulicas

El futuro de la Política Agrícola Común (PAC) después de 2013, el plan de apoyo al sector agrario, la lucha contra el cambio climático y, sobre todo, definir la verdadera política hidráulica e impulsar las obras pendientes con el fin de apuntalar el cambio de modelo económico son algunos retos a los que se enfrentará la nueva ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar. En su agenda más inmediata se encuentra el debate sobre el futuro marco financiero comunitario para el periodo posterior a 2013 y sus consecuencias sobre las ayudas de la futura PAC, una cuestión esencial para el sector agroalimentario español. Los sindicatos reclamaron a la ministra que impulse las políticas ambientales para transformar el modelo productivo, que consideran que han sido "muy mermadas" en lo que va de legislatura.

Así, recuerdan a Aguilar que algunos sectores como el de las energías renovables han demostrado que son un yacimiento de nuevos empleos "muy importante", vital para salir de la crisis.

Reducción del déficit fiscal, vuelta a la creación de empleo y fijación de un nuevo modelo productivo son las tareas prioritarias en el ámbito económico

Sanidad y Asuntos Sociales. Necesidad de diálogo para una 'macrocartera'

La nueva ministra de Sanidad, Igualdad y Política Social, Leire Pajín, entrará en el Consejo de Ministros tras dos años dedicada en exclusiva a la actividad política como secretaria de Organización del PSOE.

Quienes la conocen elogian su capacidad de diálogo, de la que tendrá que hacer gala en un remozado Ministerio de Sanidad, que suma nuevas competencias convirtiéndose casi en una macrocartera. Además de la dependencia y las políticas sociales, asumirá las competencias del desaparecido Ministerio de Igualdad. De hecho, la hasta ahora ministra Bibiana Aído seguirá formando parte del Gobierno de Zapatero, pero rebajando su cargo al convertirse en secretaria de Estado, dentro de Sanidad. Farmaindustria instó ayer a Pajín a que impulse el desarrollo del plan sectorial para la industria farmacéutica anunciado por el presidente del Gobierno en septiembre. La patronal farmacéutica recordó a la nueva ministra que el diálogo es "la forma de actuar que más frutos rinde para todos".