El Supremo traslada el conflicto a Bruselas

Telefónica denuncia en los tribunales la tasa con la que se financia la CMT

Telefónica ha lanzado un ataque directo a la vía de financiación del regulador de las telecomunicaciones, la CMT. Este organismo vive de las tasas que cobra a las operadoras, que suponen la práctica totalidad de sus ingresos. Telefónica ha cuestionado la principal por su alta cuantía y ha presentado una denuncia ante el Supremo, que ha trasladado el conflicto al Tribunal de Luxemburgo.

Europa tiene en sus manos la financiación de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) y, sobre todo, la cuantía de los fondos con los que opera. El Tribunal de Justicia de Luxemburgo será el encargado de decidir si el regulador del sector tecnológico obtiene sus recursos correctamente o si tiene razón Telefónica y los pagos no se ajustan a derecho.

La decisión es suya porque así se lo ha pedido el Tribunal Supremo, que ha planteado una cuestión prejudicial al organismo comunitario. Y lo ha hecho porque Telefónica no está de acuerdo con la forma en la que se financia la CMT y ha decidido cuestionarla.

El regulador obtiene la práctica totalidad de sus recursos con una tasa que pagan todas las operadoras y que se decide en los presupuestos generales. Ahora mismo es del 1,25 por mil de los ingresos brutos de explotación de cada compañía, pero durante años ha estado en el 1,5 por mil.

TELEFÓNICA 3,91 -2,88%

Telefónica no está de acuerdo con ella y ha recurrido la liquidación de esta tasa varios años, según fuentes jurídicas. Lo ha hecho ante la Audiencia Nacional y ha acudido al Supremo cuando la instancia inferior ha fallado en su contra. Uno de estos recursos corresponde a la liquidación de 2000, que después de 10 años ha saltado el ámbito nacional y ha llegado a Bruselas.

En su denuncia, Telefónica argumenta que la ley española no ha transpuesto correctamente la directiva europea que permite el cobro de tasas para financiar a los organismos reguladores. Por eso, el Supremo ha apelado al máximo conocedor de las leyes comunitarias para que exprese su parecer.

Fuentes jurídicas aseguran que lo que Telefónica cuestiona es la fórmula con la que se concreta el pago. Otras fuentes, sin embargo, afirman que el problema está más bien en la cuantía.

Telefónica declinó hacer declaraciones sobre su pugna judicial. La CMT, por su parte, explicó que la tasa viene prefijada por ley y que no es este organismo el que impone la cuantía.

Una cuestión de volumen

Detrás de esta pelea en los tribunales subyace cierto malestar entre algunas operadoras por el alto coste de financiar la CMT, según reconocen fuentes del sector. Las compañías son conscientes de que el regulador debe financiarse y no se niegan a sufragar sus costes administrativos y de gestión, pero consideran que el pago es demasiado elevado. Para reafirmarse apelan a las cuentas del regulador de 2009, que muestran un superávit de casi 14 millones de euros. Según estas fuentes, no tiene sentido que el regulador tenga tantos beneficios, sobre todo cuando se financia casi exclusivamente con las tasas que pagan las operadoras, que supusieron 33,9 millones el año pasado, porque las multas que impone la CMT van a parar al Tesoro Público. Si al regulador le sobra dinero es porque la tasa es demasiado alta, insisten estas fuentes, que añaden que tampoco tiene sentido que los recursos de las operadoras sirvan para hacer frente a mudanzas a Barcelona o a la construcción de nuevas sedes. Por último, estas fuentes apuntan a las elevadas inversiones financieras del regulador, que el año pasado consiguió casi 3,4 millones por ingresos financieros.

Puesto que la tasa está en proporción a la facturación, la compañía que más aporta es Telefónica porque es la que más ingresos tiene entre las operadoras españolas. Para compañías más pequeñas, el pago es más reducido. De hecho, el pleito que ha llegado a Bruselas es una denuncia realizada por la liquidación de la tasa realizada sobre la filial nacional de telefonía fija de Telefónica, no sobre la de móvil.

Una decisión que puede demorarse años

La pugna de Telefónica contra la forma de financiarse de la CMT lleva ya un camino de muchos años en los tribunales, y ahora puede alargarse bastante más. El Tribunal de Justicia europeo trata las cuestiones prejudiciales como si fueran denuncias, así que tarda lo mismo en resolverlas. Como ejemplo, mañana se conocerá una decisión del tribunal sobre el canon digital español, una cuestión prejudicial que le planteó la Audiencia de Barcelona hace casi dos años, el 31 de octubre de 2008.

El Tribunal Supremo no va a hacer nada en el caso de Telefónica hasta que hable Bruselas, ya que la operadora invoca una transposición incorrecta de la directiva europea. En contra de Telefónica juega que la Comisión Europea no ha actuado por su cuenta, algo que podría haber hecho sin problemas si hubiera detectado una incompatibilidad entre la legislación española y la directiva comunitaria. En cambio, la compañía tendría más posibilidades si su denuncia se centra en la cuantía.

En Europa hay otros reguladores que se financian con tasas. El más importante es el británico Ofcom. En España, la Comisión Nacional de la Energía, en cambio, no obtiene sus fondos de las compañías energéticas, sino de la factura de todos los españoles.