La propuesta acabaría con el cheque británico

Bruselas plantea la necesidad de crear un impuesto europeo

Bruselas propuso ayer la introducción progresiva de un impuesto europeo para financiar el presupuesto comunitario. La Comisión Europea aseguró que llevará a cabo la revolucionaria idea a partir de mediados del año que viene.

La Comisión Europea rompió ayer uno de los tabúes más celosamente respetados en el club comunitario. Y en lo que parece ser una primicia histórica, el organismo presidido por José Manuel Barroso no sólo reconoce la necesidad de financiar la UE con un recurso propio (eufemismo para impuesto comunitario), sino que plantea además el calendario y posibles modalidades para lograr ese objetivo.

La Comisión sugiere la creación de un canal de financiación propio de la Unión Europea que podría generarse, entre otras opciones no mencionadas, a través de un impuesto al sector financiero, al transporte aéreo, a las empresas, al consumo energético, al valor añadido (IVA) o a los derechos de emisiones.

Bruselas se comprometió ayer a plasmar es propuesta en un borrador de decisión que presentará a mediados de 2011, con el objeto de incorporarla al nuevo marco presupuestario plurianual que arrancará en 2014.

"Europa y el mundo están cambiando", justificó la iniciativa el comisario europeo de Presupuestos, Janusz Lewandowski, después de que la Comisión aprobase en Estrasburgo la llamada "revisión presupuestaria", una Comunicación de 29 páginas que hace balance a mitad de camino del actual marco plurianual (2007-2014).

El documento concluye que el vigente sistema de financiación del presupuesto comunitario "es opaco, demasiado complejo, carente de equidad y basado excesivamente en recursos que los Estados miembros perciben como un gasto a reducir".

La solución, planteada muchas veces a nivel académico pero casi nunca como propuesta política, pasaría, según la CE, "por la introducción uno o varios recursos propios nuevos y la progresiva eliminación de los mecanismos de corrección". Entre estos últimos ocupa un lugar prominente el llamado cheque británico, una rebaja en la contribución del Reino Unido arrancada hace 25 años por la entonces primera ministra británica Margaret Thatcher. La batalla para llegar a un acuerdo se prevé tan larga y tortuosa como entonces.

Una PAC más verde y fondos 'innovadores'

La comunicación de la CE sobre la revisión de la política presupuestaria de la UE también propone una reforma de los capítulos de gasto.

En relación con la Política Agrícola Común, que absorbe más de un tercio del presupuesto comunitario, Bruselas plantea con mucha prudencia los posibles cambios, que podrían apuntar a una reorganización de los pagos directos, "para terminar con la cultura de dependencia", o la vinculación de las subvenciones a criterios de producción más ecológica.

Los fondos estructurales y de cohesión también requerirán una modernización, según el documento aprobado por la CE. Bruselas plantea su concentración en áreas temáticas como la innovación, sin apenas margen para desviarse de esos objetivo en el caso de las regiones más prósperas de la UE.