El debate presupuestario

Salgado tranquiliza a los mercados y admite que tomará medidas si hay desviaciones

Hay plan alternativo para el supuesto de que el año que viene no se creciera el 1,3%, se vieran perjudicados los ingresos tributarios o se produjeran desviaciones en el objetivo de déficit previsto. Elena Salgado emitió ayer un mensaje de tranquilidad a los mercados: el Gobierno no vacilará en adoptar medidas adicionales, si hicieran falta, para ayudar a la consolidación presupuestaria.

Salgado tranquiliza a los mercados y admite que tomará medidas si hay desviaciones
Salgado tranquiliza a los mercados y admite que tomará medidas si hay desviaciones

Tal vez este es el mensaje que le hubiera gustado escuchar hace algunas semanas al gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, cuando pidió al Gobierno en el Congreso un plan alternativo para afrontar posibles desviaciones en el objetivo de déficit. Después de negar la existencia de esta especie de plan B, Economía ha considerado oportuno ofrecer nuevas garantías a los mercados para eliminar incertidumbres. Y ayer se ocupó de ello Elena Salgado.

La vicepresidenta reconoció que la previsión de crecimiento del 1,3% para 2011 es "algo más optimista" que la contemplada por los organismos internacionales y por el consenso privado, principalmente porque en el escenario del Gobierno la demanda externa neta tiene una aportación mayor gracias a la mejora de la competitividad y también porque espera una recuperación más rápida del consumo privado sobre la base de una mayor confianza y de una tasa de ahorro muy elevada para los parámetros habituales en España: un 18% de la renta disponible en 2009.

Como es evidente que la economía mundial está todavía sujeta a una "elevada incertidumbre", argumentó la vicepresidenta, y a pesar de que el Gobierno considera realistas sus previsiones, "si llegara a ser necesaria alguna actuación adicional para cumplir el objetivo de déficit, se adoptaría sin vacilar", anunció Salgado. La orientación de la política económica "se va a mantener", aseguró. Al tiempo, ya se percibe algo que Economía considera fundamental: "Los inversores comienzan ya a discriminar, aunque todavía no completamente, en función de la situación económica real de cada país y están ya diferenciando a España de otras economías con unas finanzas menos sólidas", enfatizó la vicepresidenta.

Economía recalca que la reforma de las pensiones es "esencial" y saldrá adelante

Las medidas presupuestarias que ha adoptado el Ejecutivo tienen como objetivo reducir el déficit público desde el 11,1% de 2009 al 9,3% en 2010, el 6% en 2011, el 4,4% en 2012 y el 3% en 2013. Salgado recordó que todas las administraciones públicas "están implicadas" en este proceso de reducción del déficit, con sendas de consolidación fiscal precisas que deben cumplirse.

A juicio del Gobierno, la economía española ha sentado ya las bases para la recuperación. Salgado señaló que los datos de actividad económica correspondientes a los dos primeros trimestres confirmaron la salida de la recesión, con un crecimiento del PIB del 0,2%. En su opinión, los principales motores de la reactivación están siendo el consumo privado, impulsado por la mejora de la confianza y la progresiva estabilización del empleo, así como la inversión en bienes de equipo, que aumentó un 4,6% en el segundo trimestre.

Más empleo indefinido

La vicepresidenta valoró también el nivel de empleo, que tiende a estabilizarse. De hecho, ve posible crear 43.000 puestos de trabajo el año que viene, pese a que la tasa de paro no bajará del 19% como consecuencia del aumento de la población activa. El Gobierno confía también en su reforma laboral. Como botón de muestra, la vicepresidenta señaló que la conversión de empleos temporales en fijos ha subido diez puntos desde junio. "No caben atajos ni milagros para reducir el desempleo", señaló Salgado en el contexto de una apuesta decidida por las reformas estructurales pendientes. La de las pensiones, en concreto, la calificó de "esencial". Economía se mantiene en su intención de retrasar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años, a pesar de algunas voces en contra que se oyen dentro del propio Gobierno. De los 74.000 millones de coste de estas prestaciones en 2004 se ha pasado a 112.000 en 2011.

Una vez alcanzadas tasas positivas de crecimiento, Salgado espera que en los próximos trimestres se consolide la recuperación con una tasa interanual que iría ganando dinamismo a lo largo de 2011. Salgado prevé concluir este año con una ligera reducción del PIB del 0,3%.

Incluso en el supuesto de que no se consiguiera en 2011 un crecimiento del 1,3%, advirtió Salgado, las previsiones de ingresos apenas sufrirían quebranto. Según sus cálculos, la recaudación por el IRPF crecerá el año que viene un 6,2%, la de Sociedades un 3,9%, la del IVA un 7,3% y la de los impuestos especiales un 2,3%. Después de las cesiones a las comunidades, los ingresos del Estado descenderán, en todo caso, un 12,8%. El Gobierno remitirá al Congreso un nuevo plan en el que actualizará su compromiso de consolidación fiscal.

"Era necesario un mensaje de estabilidad"

El portavoz económico del PNV, Pedro Azpiazu, admitió ayer que los Presupuestos "son difíciles de apoyar" y justificó que su partido lo haga "porque era necesario un mensaje positivo de estabilidad. Ahora es el único que una fuerza política debería hacer".

En la rueda de prensa en el Congreso posterior a la intervención de la vicepresidenta segunda (al no presentar enmienda a la totalidad intervendrá hoy en el debate), Azpiazu recordó que es la sexta ocasión en que el PNV apoya las cuentas y que, por lo tanto, el voto a favor de este año es coherente con el de los anteriores.

El portavoz del PNV indicó que los Presupuestos están tutelados por la Unión Europea y que el margen que se tiene para negociarlos es "inexistente". Asimismo, pidió tiempo para que las cuentas públicas empiecen a funcionar y añadió que si hay que adoptar otras medidas de ajuste, el Gobierno las tendrá que ir proponiendo. "Nuestro compromiso es darle estabilidad política y económica", subrayó.

El PP rompe con CC en el Gobierno canario

La unión entre el Partido Popular y Coalición Canaria para gobernar Canarias saltó ayer por los aires por el apoyo de CC a los Presupuestos Generales del Estado. Así lo anunció el presidente del PP canario y vicepresidente del Ejecutivo autónomo, José Manuel Soria, tras la reunión del Comité Ejecutivo Regional.

"No ha sido una decisión fácil, pero el PP ha dado por finalizada la etapa de gobierno con CC", aseguró. No obstante, Soria matizó que el PP apoyará los presupuestos de la comunidad autónoma para 2011. Una vez refrendados, los cuatro consejeros del PP presentarán su renuncia al cargo.

"Es triste cuando un Gobierno ha funcionado gestionando una autonomía con un pacto, que una de las partes lo rompa por temas que no afectan a la comunidad autónoma", replicó ayer la portavoz de CC en el congreso, Ana Oramas. "Si Soria quiere hacer méritos con Rajoy para ser ministro y pone Canarias al servicio de su interés político es un problema interno del PP", recalcó.

"El problema es que nunca hubo un plan A"

El portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, se mostró muy crítico con el discurso "optimista" del Ejecutivo y le acusó de ir a remolque de las instituciones europeas, internacionales y de los mercados. "El problema es que el Gobierno nunca ha tenido un plan A", recalcó en la defensa de la enmienda a la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado.

Duran i Lleida felicitó al Gobierno por el recorte de gasto, aunque lo consideró "insuficiente", y señaló como contraproducente la reducción de la inversión por encima del 30%. "¿De verdad cree el Gobierno que podrá reactivar el empleo o la economía y propiciar un cambio de modelo productivo, recortando la inversión en porcentajes superiores al 30%?", le espetó.

Entre las recomendaciones para crear empleo, CiU propuso bonificar con 5.000 euros cada puesto de trabajo creado en 2011 en sectores intensivos en mano de obra, como turismo, dependencia o rehabilitación, "que serán los que nos saquen de la crisis a corto plazo".

"Son los Presupuestos que haría la derecha"

Los portavoces del grupo parlamentario de ERC-IU-ICV sacaron ayer todo su arsenal para criticar las cuentas públicas presentadas por el Ejecutivo. El más duro fue el diputado de ICV, Joan Herrera, quién acusó al Gobierno de "cobardía" por asumir unos Presupuestos "antisociales y llenos de dogmatismo ultraliberal". "No se atreven con el sector financiero, con el sector eléctrico y con los que más tienen. No se puede apostar por un estado raquítico de bienestar sin pedir nada a los que más tiene. Son los presupuestos que haría la derecha", remachó.

En la misma línea, el portavoz de ERC, Joan Ridao, propuso como alternativa frente a las rebajas de gasto social el recorte del gasto improductivo, como el adelgazamiento de las administraciones públicas, entre los que solicitó la supresión de varios ministerios. Asimismo criticó la obsesión del Ejecutivo por ampliar las conexiones de alta velocidad, lo que, a su juicio, ha provocado una fuerte merma de la inversión, especialmente en Cataluña.