A fondo

¡Que nos recorten las primas ya!

Parece mentira. Nadie en su sano juicio quiere cobrar menos a priori. Nadie, excepto las empresas del sector de las renovables, que se ven tan agobiadas en este momento que prefieren que el Ministerio de Industria haga realidad el recorte previsto de primas a seguir en esta situación de "incertidumbre". "Lo que tenga que ser, que sea ya. Y el que tenga que desmantelar la empresa, que lo haga y el que pueda seguir adelante, que siga pero este parón nos está matando a todos", comentan desde el sector.

El pasado mes de julio, Industria terminó el diseño de los borradores de tres reales decretos y una orden ministerial. Con ellos, en principio, ponía fin a la negociación con las asociaciones de energías renovables y detallaba el futuro a corto plazo para estas instalaciones. Estos textos reflejaban los acuerdos logrados con la energía eólica y la termosolar sobre recortes de primas a las instalaciones en funcionamiento o de nueva creación y el futuro para las nuevas plantas solares fotovoltaicas, sin pacto con el sector.

Excepto estos últimos, que aún siguen batallando para evitar que en un último movimiento se recorten las primas para las instalaciones en funcionamiento, el resto de la industria renovable respiraba tranquila a su modo y empezaba a echar cuentas. El siguiente paso para ellos era iniciar la negociación para el marco legal entre 2012-2013 y 2020.

Sin embargo, de repente, empezaron a llegar las sorpresas. Para empezar, los textos no han llegado aún al Consejo de Estado, afirman desde los sectores, un trámite necesario para su aprobación posterior en Consejo de Ministros, pese a que ya han sido informados por la Comisión Nacional de la Energía (CNE). Además, las empresas eólicas empiezan a temer que los acuerdos ni siquiera lleguen completos al Consejo. Varias aseguran que "se ha troceado el pacto", dejando fuera los temas de retribución, limitación de horas de funcionamiento, la situación de los parques que están en funcionamiento pero no se inscribieron en el prerregistro de preasignación de retribución de Industria, necesario para cobrar las primas, o la situación especial de las plantas eólicas en Canarias, que no han entrado tampoco en este listado.

No incluyen todo lo pactado pero si alguna sorpresa, señala el sector. Por ejemplo, en los borradores remitidos a la CNE, según explican desde las empresas, incluían detalles "que se salían de los acuerdos alcanzados con las asociaciones, que nunca se habían hablado". Un ejemplo, en el caso de la eólica es el descuento en la retribución por la energía reactiva, un complemento que recibían por tener disponible este tipo de energía secundaria que favorece la calidad del servicio. La media de descuento en este pago es de unos 57.000 euros menos al año por cada 20 megavatios (MW), tomando como referencia un parque eólico medio. En total, el sector recibiría 60 millones menos.

Desde Industria, desmienten el tal cambio por sorpresa. Afirman que este detalle es "una mejora técnica del sistema, solicitada por Red Eléctrica, como consecuencia de un efecto perverso de actual sistema de incentivos y penalizaciones a la generación y consumo de energía reactiva". Pero las empresas remachan que no estaba en los acuerdos. También dicen que se les añade una limitación, prevista sólo para la energía solar termoeléctrica, en la transmisión de la propiedad de los parques durante los primeros años. "Al final, el punto que habla de la limitación de horas de funcionamiento se ha quedado teóricamente en el aire. Esto, que debería alegrarnos, nos inquieta aún más porque no sabemos si entrará en vigor o no ni cuando. Fue difícil pero ya lo hemos aceptado y queremos que se aclare todo para seguir trabajando", afirma el responsable de una empresa eólica.

Desde la Asociación Empresarial Eólica (AEE) descartan hacer comentarios al detalle de la situación, si bien se niegan a dar por muertos los acuerdos a los que llegaron con el ministerio. "Lo único que queremos es que se acabe con la incertidumbre en la que estamos y que se cumpla el acuerdo en los términos establecidos, porque esa actuación es la garantía de la seguridad jurídica en España", afirma José Donoso, presidente de la AEE.

Incluso las empresas fotovoltaicas, que no llegaron a un acuerdo con Industria, prefieren que este capítulo de la nueva regulación se cierre cuanto antes. Asumirían un recorte de primas del 45% menos para las instalaciones en suelo, de un 25% de rebaja para las grandes plantas en tejado y de un 5% en pequeñas instalaciones en cubierta, según se recogía en el real decreto al respecto preparado en junio. Esta rebaja, "excesiva" para la industria que "no se alinea con los costes de construcción de una planta", resulta menos mala que la indeterminación. "Esta incertidumbre está matando el sector", afirman.

Entre estas empresas pesa además la duda de si existen muchas o pocas plantas irregularmente incluidas en el Real Decreto 661/2007, la anterior regulación más beneficiosa que acabó en septiembre de 2008. La amnistía prevista por Industria para que los defraudadores se cambiaran voluntariamente a la actual regulación, reduciendo su retribución, ha tenido una escasa acogida. Podría suponer, según algunas fuentes, que se vuelva a retomar el tema del recorte de las primas a las instalaciones en marcha, que no se ha cerrado.

Por eso, ante la duda, mejor "lo malo conocido que lo bueno por conocer". Si en algo se ponen de acuerdo, es en decir ¡que nos bajen las primas ya!