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Reprocha al PP su intención de limitar el empadronamiento

Trabajo se muestra ahora reacio a flexibilizar el arraigo de los inmigrantes

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, afirmó ayer que el Gobierno "no es favorable a flexibilizar" las políticas de arraigo, pese a que el director general de Inmigración del Ministerio, Markus González, avanzó el domingo que "entre las medidas que el Gobierno estudia para facilitar las renovaciones automáticas se cuentan la reforma del arraigo social para que los extranjeros en situación irregular puedan obtener un primer permiso de residencia tras probar que han pasado dos -y no tres años, como ahora- en España".

En concreto, Corbacho puntualizó que "el tema del arraigo ya existe en la ley" e indicó que "en principio el Gobierno no es favorable a flexibilizarlo" y, por lo tanto, "no va a formar parte del futuro reglamento".

En una entrevista a RNE recogida por Europa Press, al ser preguntado por el desarrollo de la Ley de Extranjería, el ministro explicó que "todavía no hay una propuesta concreta" y que "el Gobierno está manejando algunos borradores y en las próximas semanas tomará una decisión".

Por otra parte, reconoció que existe un problema con la situación por la que una persona viene legalmente a España, con contrato de trabajo y, sin embargo, a los dos o tres años pierde el empleo, y entonces pasa a ser ilegal. "Hay que buscar una transición", sugirió.

Asimismo, Corbacho reprochó al PP catalán de "saber muy poco de inmigración y utilizar el padrón con fines políticos", tras la propuesta de la candidata de los populares en Cataluña, Alicia Sánchez Camacho, por la que estudian la posibilidad de pedir el pasaporte o permiso de residencia a los inmigrantes para poder iniciar el proceso de empadronamiento. Así, el ministro insistió en que "no se puede negar el empadronamiento de una persona si ésta vive en una ciudad o barrio y lo acredita".

Explicó que "la actual ley de empadronamiento tiene el objetivo de tener un control de todas las persona que residen en un país, independientemente de la condición que tengan, y eso no se puede negar".

Los consejos de Corbacho a su sucesor

A falta de escasos días para que abandone su cargo con rumbo a Cataluña, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, quiso dejar ayer un mensaje claro a su sucesor. "Tras la huelga general lo esencial es que, sin que nadie tenga que abdicar de sus principios, se abran vías de encuentro para dialogar con los sindicatos", dijo.En este sentido, también pidió a la persona que lo sustituya "que se comporte tal y como es, ya cambiará más tarde", aseguró en tono irónico.Corbacho negó que haya roto "puentes de diálogo" con sindicatos y empresarios, con los que tiene una cordial relación y no se mostró afectado por el mensaje que el presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, trasladará a su sucesor en el cargo pidiéndole más atención a los desempleados.

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