Situación "extremadamente grave"

AEF calcula que la industria fotovoltaica ha perdido 75.000 empleos desde 2008

La crisis generada por las restricciones administrativas y regulatorias en el sector fotovoltaico ha provocado una pérdida de casi 75.000 empleos desde 2008 a septiembre de 2010, según informó el presidente de la Asociación Empresarial Fotovoltaica (AEF), Juan Laso.

El presidente de la Asociación Empresarial Fotovoltaica (AEF), Juan Laso, señaló ayer durante la Conferencia de la Industria Solar de España 2010, organizada por Solarpraxis, en Madrid, que la industria fotovoltaica, que ofrecía un empleo de 91.000 trabajadores en 2008, a principios de este año apenas mantiene activos 18.959 empleos, entre directos e indirectos.

Juan Laso puso de manifiesto que el sector fotovoltaico español "se encuentra actualmente en una situación extremadamente grave, asfixiado por la incertidumbre regulatoria, la falta de diálogo con la Administración del Estado y una visión ministerial preocupada por reducir el déficit, como sea, en lugar de sentar las bases de estabilidad para el desarrollo de una política energética sostenible, impulsada y desarrollada por el mismo gobierno de la nación".

"Bloqueada en su desarrollo -dijo Laso- la industria fotovoltaica está hoy paralizada por las incidencias legislativas y regulatorias, la inseguridad financiera, la congelación jurídica y un modelo de gestión ministerial que choca con el principio de confianza y de seguridad", añadió. Además, el ministerio utiliza "hechos menores para intentar aplicar medidas retroactivas, sobre las que hay un consenso legal, nacional e internacional, de su inviabilidad jurídica".

Acusa al ministerio de querer "reducir el déficit como sea" y no un plan sostenible

Para el presidente de AEF, España no va excesivamente rápida en la carrera de implementación del sector solar fotovoltaico, pues "se cumple estrictamente el plan de las energías renovables fijado para 2010 en cuanto a la producción de energía anual" y se trabaja con la mirada puesta en el cumplimiento de las exigencias de la Unión Europa, asumidas y promovidas por el gobierno español, para 2020.

Según Laso "no se ha sabido afrontar el problema de forma dialogada, sino con métodos que, a veces, rayan en la coacción", de modo que se pretende "apartar de la carrera del mix energético a la energía fotovoltaica, mediante prácticas que frenan en seco a toda la cadena de valor del sector, expulsando al corredor español de la pista y alejándonos de la realidad potente que resulta a ojos de todo el mundo esta tecnología energética".

Además, el presidente de AEF defendió que los activos fotovoltaicos "no generan beneficios desorbitados, sino que cuentan con una rentabilidad razonable, entre un 6,5 % y un 8%, en línea con otras inversiones de sectores regulados de similar riesgo".

Según Laso, España debería seguir la trayectoria de los grandes países, como es el caso de Alemania, que va a instalar en 2010 un total de 7.000 MW de plantas fotovoltaicas, frente apenas unos 400 MW previsibles para este año en España.