Dos para Apple y uno para Verizon
Verizon tendrá finalmente la oportunidad de vender iPhone, lo que puede significar que la operadora puede arrebatar clientes a su competidora AT&T, que actualmente tiene los derechos en exclusiva del dispositivo. Pero aunque pueda recibir una inyección de ingresos, los retornos pueden ser difíciles de alcanzar. Apple, sin embargo, no tendrá este problema.
AT&T no debería temer éxodos, pues los contratos amarran a los clientes y según experiencias similares en Reino Unido y Francia, el porcentaje de portabilidad es bajo. Sobre todo por la necesidad de comprar un nuevo iPhone compatible con Verizon. Sin embargo, el crecimiento de AT&T se ralentizará si se tiene en cuenta que obtuvo 1,6 millones de usuarios el segundo trimestre mudados de otras compañías atraídos por el iPhone.
Verizon puede obtener ingresos de clientes que quieren el terminal de Apple pero no a AT&T o usuarios de ésta que la abandonen por los problemas documentados que han soportado. Pero los accionistas verán pocos beneficios de ello.
Por un lado, gastará en publicidad, pero además la tecnología de Verizon no es compatible con muchos operadores mundiales, lo que encarecería su iPhone sobre el de AT&T. Y exigirá mayor capacidad a su red para soportar las descargas de los usuarios de este terminal lo que implica gastos en infraestructura.
Apple, por su parte, tiene menos preocupaciones. El iPhone es una máquina de hacer dinero y los márgenes de la compañía no paran de crecer. También le ayudará a defenderse de la competencia de los celulares bajo el sistema operativo Android de Google. Verizon puede puntuar con el acuerdo del iPhone, pero Apple será el gran vencedor.
Robert Cyran