Para evitar su colapso

AIG pacta la devolución de las ayudas para su rescate con Washington

AIG empieza las maniobras para soltar amarras de las ayudas concedidas por Washington para evitar su colapso. Hoy por hoy, el Estado es su mayor accionista. El plan, acordado por el Gobierno y la aseguradora, pasa por convertir en acciones comunes las acciones preferentes, valoradas en 49.100 millones de dólares (unos 36.000 millones de euros), que están en manos del departamento del Tesoro. El Estado pasará de controlar el 80% de la entidad al 92,1%, en un proceso muy dilutivo para el resto de accionistas.

Esta conversión se producirá a primeros de 2011 si se cumplen varias condiciones, y permitirá al Estado ir vendiendo su participación en el mercado abierto en un plazo que puede tomar hasta dos años. Si el Estado vende a 29 dólares la acción, no habrá quebranto para los contribuyentes que terminaron dando 182.000 millones de dólares para evitar que la aseguradora, y con ella el sistema financiero, acabaran en el abismo. Por encima de ese precio, actualmente cotiza a algo más de 39 dólares, puede haber beneficios

AIG debe pagar además unos 20.000 millones de dólares en créditos que tiene abiertos hasta 2013 por parte de la Reserva Federal de Nueva York. Para devolver este capital, la entidad presidida por Robert Benmosche, lleva meses negociando la venta de importantes activos como los negocios en Asia.

Benmosche quiere abrir una línea de crédito con la banca comercial para devolver parte del dinero a la Fed y podría considerar una OPV para International Lease Finance (aseguradora de aviación). Esta compañía podría ser vendida directamente al igual que la aseguradora hipotecaria United Guaranty.

Andamiaje para la nueva supervisión

El presidente de la Fed, Ben Bernanke, compareció ayer ante una comisión del Senado para informar de los avances de la autoridad que preside en la puesta en marcha la reforma del sistema financiero (ley Dodd-Frank) aprobada en julio. La Fed ha aumentado su capacidad de supervisión y dentro de su perímetro, aunque de forma semiautónoma, se ha creado la agencia de protección de los clientes financieros. Según Bernanke se está coordinado el trabajo con otras agencias y se han identificado 250 proyectos de organización y regulación que la Fed ha de acometer.