Orange España refinancia a 2015 la deuda con la matriz

France Télécom da un balón de oxígeno de 4.000 millones a su filial española

Orange tiene cinco años de tranquilidad financiera por delante. A la filial nacional de France Télécom le vencía a fin de 2010 un préstamo de 3.500 millones con su matriz. Pero no ha tenido que apurar el plazo para encontrar la salida. Orange ha logrado prorrogarlo un 30% más barato y con 4.000 millones de cuantía.

France Télécom da un balón de oxígeno de 4.000 millones a su filial española
France Télécom da un balón de oxígeno de 4.000 millones a su filial española

Las operadoras españolas pueden dividirse en tres grupos. El primero es el de las compañías de tamaño limitado y sin ningún padrino detrás. Los ejemplos son Jazztel y Ono, empresas obligadas a convencer a los accionistas o a los bancos con sus planes de negocio para conseguir financiación, y a sufrir las consecuencias si no lo logran.

El segundo grupo es monoempresa y está compuesto solamente por Telefónica. Igual que en el caso anterior, su única vía de financiación es el mercado o los bancos, pero su tamaño y su solidez financiera hacen que no tenga problema alguno en este campo.

Finalmente, el tercer colectivo, que podría considerarse el más afortunado aunque no en todas las circunstancias. Lo conforman las filiales españolas de grandes operadoras europeas. El mercado para ellas no es una opción, sobre todo cuando todavía no han logrado rentabilizar sus operaciones y entonces apelan a sus matrices en busca de fondos. Vodafone, antes de entrar en beneficios, y Orange son sus mejores exponentes, pero también Yacom y Tele2. Estas dos últimas firmas ilustran a la perfección la otra cara de la moneda: la propietaria puede cansarse de financiar y poner la filial a la venta.

ORANGE 13,69 -0,11%

Incluso aunque no haya amenaza de venta, los plazos de los préstamos también llegan a vencimiento y las participadas deben plantearse una solución. Así le ha sucedido a Orange, con un crédito de 3.500 millones con France Télécom firmado hace años y que debía devolver a 31 de diciembre de 2010, según consta en documentación oficial de la empresa.

Se trata de una línea de crédito subordinada que se ha ido ampliando año tras año hasta llegar a su tope. En 2008, por ejemplo, la filial española de France Télécom había dispuesto 2.370 millones, que aumentaron a 3.454 millones un año después, muy cerca del tope.

Como mandan los cánones empresariales, Orange no esperó hasta el último minuto para enfrentarse a su deuda. Se dirigió a su matriz hace varios meses y comenzó la negociación. Y los resultados han sido buenos. France Télécom sigue dispuesta a fiar a su filial e incluso con una cuantía más alta y a menor precio.

Esta realidad se constató en julio, cuando Orange y su matriz firmaron un nuevo acuerdo de financiación, según fuentes del mercado. Lo más importante es que la operadora española no tendrá que hacer frente al principal del préstamo. El crédito se ha refinanciado con un nuevo vencimiento a julio de 2015, es decir, a cinco años desde el momento de la firma. Además, los 3.500 millones se ampliaron a 4.000 millones, por la inclusión de otros préstamos con la matriz de menor cuantía que tenían plazos más cortos.

Y a ello se une otra buena noticia para Orange y es que el coste de su financiación se ha rebajado considerablemente, ya que la compañía ha sacado partido de la mejora de sus cuentas para obtener unas condiciones más favorables.

En el acuerdo inicial del préstamo, los intereses a pagar por parte de Orange a France Télécom estaban en función de la ratio deuda/Ebitda de la operadora. Esta relación es ahora mucho mejor que cuando se firmó el crédito original, así que los intereses son mucho más reducidos, como muestra del menor riesgo que supone ahora la filial española para el grupo, según fuentes del mercado. El resultado es que el coste del nuevo préstamo es un 30% inferior, lo que reducirá sustancialmente los gastos financieros de la compañía ya desde la segunda mitad de este año.

Esta rebaja de costes ayudará a Orange a mejorar sus resultados netos, pero no lo suficiente como para entrar en beneficios sólo con eso. La operadora pagó el año pasado 172,5 millones de euros a su matriz en intereses de la deuda, así que el nuevo préstamo le ahorrará unos 52 millones cada ejercicio.

Sin embargo, las pérdidas de Orange ascendieron el año pasado a 391 millones de euros. Es cierto que la reducción con respecto a 2008 fue del 73%, pero también que la cifra sigue siendo elevada y superior al ahorro que va a conseguir en los costes financieros.

No más pasivo para la operadora

La gran mayoría de la deuda de Orange España es con su matriz. Aparte de los 4.000 millones, la operadora sólo suma otro pasivo, los 500 millones que le prestó en dos tramos el Banco Europeo de Inversiones. En este escenario, las condiciones en las que se ha renegociado el crédito implican que Orange no tiene intención de aumentar su pasivo a corto plazo. La filial española no ha pedido a France Télécom que le eleve los fondos disponibles, ya que la previsión es que la financiación de sus inversiones y del plan de negocio se haga con el dinero que ya está dentro de la sociedad y con la caja que vaya generando.

Y eso pese a que Orange se enfrenta a fuertes desembolsos, al haberse comprometido a invertir 500 millones de euros en los próximos dos años para mejorar sus redes de banda ancha tanto fija como móvil.

Por otra parte, France Télécom y Deutsche Telekom anunciaron ayer que la sociedad conjunta que han formado en Reino Unido para convertirse en líderes del mercado del móvil, por delante de Telefónica, suprimirá 1.200 empleos, el equivalente al 7,5% de la plantilla. La mayoría de los recortes se producirá en el centro corporativo y de gestión, con el objetivo de evitar las duplicaciones tras la fusión.