Las cuentas públicas para 2011

Austeridad, más recaudación y recuperación de la demanda

Salgado confía en que la vuelta al crecimiento del empleo sostenga los ingresos el año próximo mientras presenta un avance de liquidación de 2010 en línea con lo estimado.

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2011 que ayer entregó la vicepresidenta económica, Elena Salgado, al presidente del Congreso, José Bono, contiene dos cifras cruciales: 1,3% (crecimiento previsto en el producto interior bruto) y 6% (déficit público). Del cumplimiento del primero dependerá probablemente el del segundo, y la consolidación de la recuperada credibilidad ante los mercados. El grueso de la oposición se ha sumado ya a los principales centros de análisis para calificar de optimista la previsión de crecimiento. Salgado salió ayer al paso de todos ellos al afirmar que "son unos presupuestos realistas y lo demostraremos, como lo hemos hecho este año". El Gobierno previó en la presentación de las anteriores cuentas públicas un descenso del PIB del 0,3% para 2010, que la mayoría de los analistas creyó entonces muy optimista; transcurridos los tres primeros trimestres, el consenso se sitúa prácticamente en la previsión gubernamental.

Las cifras de las cuentas públicas aprobadas por Moncloa el viernes pasado coinciden casi punto por punto con el techo de gasto presentado en junio. La nota más destacada de las mismas es la recuperación de la demanda interna, que avanzará un 0,4% después de dos ejercicios consecutivos a la baja. El Ejecutivo espera que el consumo privado consolide su recuperación creciendo un 1,8%, pese a la incidencia negativa de la subida del IVA. En cambio, la aportación pública a la salida de la crisis será mucho más escasa que en los dos años anteriores, cuando el objetivo principal era contener el desplome de la actividad. Así, el consumo de las administraciones caerá un 1,6%, cuando en 2009 creció un 3,2%. Igualmente, el retroceso de la inversión en infraestructuras se sumará al continuado deterioro de la vivienda para completar una caída de la formación bruta de capital fijo del 1,5%, quizá la peor noticia del cuadro macroeconómico. Y eso, que Moncloa espera una recuperación de la inversión en bienes de equipo del 4,2% respecto a 2010.

La mejoría en la demanda interna tiene su reverso en un avance de las importaciones del 2,9%; aunque las ventas al exterior seguirán creciendo más rápido gracias a la recuperación de países como Alemania y Francia (6,4%), el mayor volumen de las primeras llevará a un recorte de medio punto en la aportación del sector exterior al crecimiento, hasta situarse en 0,9 puntos.

El mayor jarro de agua fría de las cuentas públicas recién presentadas se lo lleva el mercado laboral: el todavía tímido crecimiento del PIB sólo llevará a un avance marginal del empleo cuantificado en tres décimas (43.000 nuevos empleos netos). Incluso cumpliéndose esas expectativas, la tasa de desempleo prevista para 2011 es del 19,3% y ayer mismo el Ejecutivo revisó al alza esa tasa para 2010 del 19,4% al 19,8%, debido al inesperado aumento de la población activa. La tímida creación de empleo impactará sobre la productividad por ocupado, que con un 1% volverá a su tendencia de crecimiento de largo plazo.

Un ligero colchón

El Gobierno presentó también ayer la previsión de liquidación de ingresos para el año en curso, que resulta prácticamente idéntica a lo que se presupuestó hace un año. La subida de tipos de gravamen en el IVA, que entró en vigor el 1 de julio, compensa hasta ahora los menores ingresos obtenidos en el IRPF, el impuesto de sociedades y los especiales.

En cuanto a 2011, Economía pretende recaudar un 6,2% más que lo presupuestado hace un año, hasta 164.932 millones de euros. La caída del impuesto de sociedades (con 16.000 millones se ingresará una quinta parte menos que en el año en curso) queda compensado por el vertiginoso avance del IVA: un 32,5% más que lo presupuestado hace un año, hasta rozar los 50.000 millones. Por su parte, la creación de dos nuevos tramos en el IRPF apenas elevará la recaudación un 2,5%.

Esas optimistas cifras generales se tornan en negativas si se contabilizan después de la cesión de tributos a los Entes Territoriales. En este caso, los ingresos caen un 14,5%, hasta situarse en 92.035 millones. Si esa cifra se corrige con el avance del 3% en los ingresos no tributarios, la caída de los ingresos no financieros después de cesiones territoriales se sitúa en el 12,5%, hasta los 106.020 millones de euros.

Los presupuestos entregados ayer en el Parlamento abundan en la senda de austeridad iniciada hace un año, y reforzada a raíz de la crisis de la deuda griega, en la última primavera. Así, el gasto disponible para los ministerios sufre el mayor recorte de la democracia, con un 15,6% (hasta 66.249 millones). Los gastos obligatorios (intereses de la deuda, transferencias a la Unión Europea, clases pasivas y fondo de contingencia) avanzan un 5,7%, de modo que el gasto del Estado central cae un 7,9%, hasta los 122.022 millones. El recorte se nutre del sueldo de los funcionarios, la oferta de empleo público, los gastos de funcionamiento y la inversión pública, con un histórico descenso del 40% en las infraestructuras.

Compromiso con Europa

Todos los capítulos del presupuesto central, salvo los gastos financieros, se reducirán el año que viene. El aumento previsto de la deuda hasta el 68,7% del PIB (20 puntos por debajo de la media europea, según recalcó Salgado) llevará el pago de intereses a representar un 8,7% del presupuesto de gastos, dos puntos más que este año. Por su parte, el gasto social acaparará el 58% del total, seis puntos más que en el ejercicio en curso.

El Gobierno ratificó el compromiso con Bruselas de devolver el déficit al 3% del PIB en 2013. Ese retorno al umbral del Pacto de Estabilidad y Crecimiento tiene como mojón el próximo año el 6%.

La Agencia Tributaria prevé recaudar un 19% más con un presupuesto un 5% menor

La Agencia Tributaria prevé recaudar 7.270 millones de euros en 2011 por actuaciones de control antifraude, frente a los 6.115 millones de 2010, el 19% más. Sin embargo, el presupuesto asignado para 2011 es un 5% inferior al del año anterior. Asciende a 1.078 millones de euros.

En la lucha contra el fraude fiscal, Hacienda prevé realizar 537.821 actuaciones de control selectivo e investigación, un 10,7% más y 7,9 millones de actuaciones de control extensivo, es decir, rutinario. Las labores de control contarán con 16.522 empleados, 332 menos que en 2010.

Hacienda calcula que obtendrá 14.200 millones de euros por gestión recaudatoria directa (la no voluntaria). Suponen 2.800 millones más que este año. Como suele ser habitual, el objetivo de la Agencia Tributaria para 2011 pasa por fomentar el cumplimiento voluntario de las obligaciones fiscales y mejorar las labores de información y asistencia a los contribuyentes. La Agencia trabaja para potenciar la colaboración con la Seguridad Social con el fin de detectar un mayor número de defraudadores.

Trayectoria prevista para los principales tributos

IRPF. La figura estrella vuelve a crecer

Los ingresos del mayor impuesto por recaudación, el IRPF, aumentarán un 2,5% en 2011 respecto a lo presupuestado en 2010. Se tratará del segundo incremento anual si finalmente se cumplen las previsiones del Gobierno y Hacienda logra recaudar este año 67.600 millones de euros. En cualquier caso, esta cifra es inferior a lo que en 2010 había presupuestado el Gobierno. El incremento de los tipos para las rentas que superen los 120.000 y 175.000 euros aportará en torno a unos 200 millones adicionales.

Sociedades. El gran agujero de Hacienda

El impuesto sobre sociedades, que grava los beneficios de las empresas, registrará la peor evolución al caer un 20,7% el próximo año respecto al Presupuesto de 2010. Este tributo, que en 2007 aportó 44.800 millones al Estado, sólo supondrá 16.000 millones en 2011. Además, la recaudación real para este año será peor que la prevista e implicará que por el impuesto sobre sociedades sólo se ingresarán 14.648 millones. Para encontrar una cifra similar hay que remontarse al siglo pasado, a 1999.

IVA. Un tipo mayor balsámico

El incremento en julio del tipo general del IVA del 16% al 18% y del reducido del 7% al 8% explica que la recaudación aumente un 32,5% respecto a lo presupuestado en 2010. El Ministerio de Economía estima que elevar el mayor impuesto indirecto se traducirá en más de 5.000 millones adicionales entre julio de 2010 y el mismo mes de 2011. Por otra parte, la mejoría que prevé el Gobierno del consumo privado también tendrá un efecto positivo sobre la recaudación del IVA.

Especiales. El tercer impuesto con diferencia

Desde 1999, el impuesto sobre sociedades representa el tercer tributo por recaudación del sistema fiscal. Lugar que este año, con toda probabilidad, perderá en favor de los impuestos especiales. Y, para 2011, Hacienda estima recaudar por Sociedades 16.000 millones, una cifra muy alejada de los 20.800 millones que espera que aporten los impuestos especiales. Además, no es descartable que a lo largo del próximo año el Gobierno eleve los tributos que gravan, entre otros productos, al tabaco.

Tasas y otros. Menos ventas de patrimonio

Los Presupuestos para 2011 indican que el Estado ingresara 3.380 millones en concepto de tasas y otros ingresos, que supone un aumento del 7,5%. Por otra parte, el Gobierno prevé recaudar 104 millones por la enajenación de inversiones reales, es decir, por venta de patrimonio. Una cifra insignificante y un 3% inferior a la registrada en 2010. También destaca el descenso de los ingresos por transferencias de capital, que caen un 80%, ya que los retrasos acumulados de los fondos europeos se abonaron este año.