Industria automovilística

El Salón del automóvil de París abre sus puertas al optimismo

Una gris y lluviosa París da hoy la bienvenida a su centenario Salón Internacional del Automóvil. El casi perenne tiempo otoñal que aprisiona a la capital parisina parece contrastar con las ganas de sonrisa que muestran los principales directivos de la industria, confiados en que lo peor de la crisis económica ha pasado para las empresas relacionadas con las cuatro ruedas. La lluvia parisina, eso sí, podrá servir para alimentar las ansias verdes de los ejecutivos, tanto por la recuperación económica como por los esfuerzos medioambientales de la totalidad -ya sin excepción- de los grandes nombres del motor. Los beneficios han vuelto a la mayor parte de las cuentas de resultados de las compañías, y se nota en la proliferación de apuestas.

El primero en abrir fuego fue anoche el presidente del grupo Volkswagen, Martin Winterkorn. En una espectacular presentación celebrada en una nave , el directivo anunció que el grupo mantiene intactas sus previsiones de vender 10 millones de coches en 2018 y que por primera vez, el consorcio ha sido capaz de superar la barrera de los cinco millones de unidades vendidas en los nueeve primeros meses del año. La corporación aprovechó la ocasión para presentar la nueva generación de la berlina Passat o mostrar el prototipo eléctrico Seat IBE.

Hoy, el nuevo presidente de Toyota en Europa, Didier Leroy, se mostró también satisfecho del comportamiento de su empresa, aseguró que ha mejorado su cuota de mercado hasta el 4,8% y que mantiene su objetivo de vender 800.000 vehículos este año en el continente.

El presidente del consejo de Seat, de la asociación española de fabricantes y vicepresidente del grupo Volkswagen, Francisco García Sanz, aseguró por su parte que espera que el Gobierno reconsidere su postura respecto de las ayudas, aunque matizó que no es ésta la única solución y aseguró que Seat ha de ir "paso a paso" y recalcó la necesidad de reforzar su planta de Martorell.

El presidente de Opel, Nick Reilly, también se unió en declaraciones a un grupo de periodistas a la corriente de optimismo de sus colegas de otras empresas y confirmó la concesión de un modelo eléctrico a la planta alemana de Eisenach, lo que redundará en que la factoría de Figueruelas amplíe su producción del modelo Corsa a partir de 2013.